Solanillos renace

Los edificios recuperados de la finca de Solanillos, ahora centro medioambiental.En tiempos, era el Hospicio donde los chavales que vivían durante todo el año en el Colegio San José pasaban allí parte del verano. Después, Francisco Tomey adecuó uno de los edificios como casa de recreo del presidente de la Diputación, para pasar los veranos. Era un paraje espectacular, en medio de los pinares del Ducado de Medinaceli. solanillos era un espacio idóneo para escapar del calor veraniego. Desde que el colegio San José cerró hasta ahora, no había sido usado. Luego, sufrió el incendio de 2005, que arrasó 13.000 hectáreas de monte y causó la muerte de los 11 componentes del retén de Cogolludo.

El paraje quedó arrasado. Entonces, uno de los vecinos de Ablanque, Félix Abánades, tuvo una idea: recuperar toda aquella zona y en eso está empeñado. Creó la Fundación Apadrina un Árbol, para que quien quisiera pusiese su granito de arena para volver a recuperar el pinar. Después, llegó a un acuerdo con la Diputación de Guadalajara para que ésta le cediese el uso de la finca de solanillos como complejo educativo medioambiental. La Junta y Fundación Rayet se sumaron la proyecto. Todos ellos son los fundadores de esta buena idea. Luego, vino la búsqueda de patronos que ayudasen a dar forma y hacer realidad la idea. Casi tres años después, lo intangible ya es una realidad que comienza a dar sus primeros pasos.

La antigua casa de recreo se ha reformado. Ahora, en ella hay cuatro apartamentos para que los guardeses, una persona de mantenimiento y el responsable de medio ambiente vivan allí. Queda uno libre “por si vienen investigadores o algún trabajador lo necesita” apunta María Jesús Merino, responsable de comunicación de la Fundación.

Se han rehabilitado los antiguos edificios y añadido otros nuevos.Infraestructuras

Los pabellones han sido reformados para ubicar las oficinas para los trabajadores y la directora, además de aulas, dormitorios –38 habitaciones de seis, cuatro y dos camas literas, para unas 100 personas–, edificio de calderas, cocina, comedor y cafetería. Son el centro educativo del complejo que ocupa una superficie de 2 hectáreas –la finca tiene 2.800 hectáreas–.

En la actualidad, hay 20 trabajadores. Han procurado cubrir la mayoría de los puestos con personal de la zona –Ablanque, Luzón, Molina y Cobeta–, aunque también hay algunos que han venido desde Madrid y se han quedado a vivir allí.

A esta infraestructura, hay que añadir la antigua iglesia, reconvertida en sala de exposiciones. En adelante, probablemente, sea también sala de reuniones o sirva para proyectar documentales, tal como han comentado desde la Fundación. La primera de las muestras que exhibió fue “Leyendas vivas”, desarrollada por Caja Madrid y que comprendía fotografías de árboles centenarios de toda España.

Siempre los árboles presentes, vivos y muertos, pero bellos. Y es que con los troncos quemados varios escultores crearon preciosas esculturas que donaron y ahora, decoran esta sala. Esta iniciativa se repite todos los meses de septiembre, cuando invitan a los padrinos a una jornada de convivencia, donde aprovechan para que más escultores realicen más obras de arte. En la actualidad, hay esculturas a lo largo del paseo que une los distintos pabellones.

Todo este complejo está pensado para recibir a grupos de escolares o empresas que quieran conocer de cerca y en profundidad distintos aspectos medioambientales. En abril de 2008, llegaba el primer grupo de alumnos. Fundación Apadrina un Árbol llegó a un acuerdo con la Junta para que ésta subvencione a centros de toda la región para que acudan a Solanillos a pasar periodos de entre 3 y 5 días en los que profundicen en temas que hayan estado trabajando en clase.

La mayoría de las acciones están dirigidas a los niños.Desarrollo

El objetivo no es que cualquiera pueda pernoctar y comer en las habitaciones y comedor, ya que ambos son sólo para el uso de los grupos que viajan al complejo. Lo que quieren es motivar el desarrollo rural, es decir, que la Fundación organiza distintas actividades en Solanillos y las personas que acuden a pasar el día, pueden ir a los pueblos de alrededor a comer y pernoctar.

Los pueblos de alrededor han notado “movimiento”, coinciden en señalar el alcalde de Ablanque, José Luis Sancho, y la alcaldesa de Mazarete, Lucía Enjuto. Solanillos se encuentra en el término municipal de este pueblo que cuenta con una casa rural y un bar en el que sirven comidas y que siempre tiene gente: los trabajadores de los molinos y los de Solanillos y algunas personas que acuden los fines de semana.

José Luis afirma que se están viendo efectos positivos. “Hay una persona del pueblo trabajando en Solanillos y no hay más porque ya son todos mayores” comenta un poco triste, puesto que quieren que el pueblo vuelva a tener mucha vida. Sin embargo, se muestra optimista y manifiesta que es una iniciativa estupenda.

“Los niños de los pueblos de alrededor pueden acudir en verano gratis a algunas de las actividades que organizan, además, nos invitan a las jornadas de encuentros que organizan a finales de septiembre, donde van los patronos” expone José Luis y concluye “nos reunimos unas 500 personas y pasamos un buen rato”.

Él cree que, poco a poco, se irá notando mayor presencia de turistas, ya no sólo por Solanillos, sino por el arreglo de las carreteras de la zona. En cualquier caso, están contentos. José Luis anima a todos los que quieran iniciar un negocio en Ablanque, como restaurante o casa rural. “Van a contar con todo el apoyo del Ayuntamiento, estamos deseando que acudan más personas a vivir aquí”.

Los padrinos acuden una vez al año a una jornada de convivencia.Un día en Solanillos

Hasta que ese momento llegue y haya muchos turistas por la zona del Ducado de Medinaceli, los grupos de escolares llenan Solanillos. Además de realizar distintas actividades en el complejo –talleres sobre ecología, energías renovables, mimbre, plantas aromáticas, jabones, trabajos con piñas, semillero...–, la Fundación organiza rutas al Alto Tajo, al centro de interpretación de Corduente y paseos por el pinar.

El Parque Natural está muy cerquita y hacen muchas actividades fuera del complejo, al que se ha añadido una zona de ocio con tirolinas y otros deportes de eco-aventura; también, cuentan con un invernadero, el Centro de Recuperación de Fauna, hasta un chozón sabinero.

A todos los que acuden, les explican lo que ocurrió. que el paisaje semilunar se debe a que hubo un incendio en 2005 que arrasó 13.000 hectáreas de monte, pero que, antes del incendio, los pinos no dejaban ver más allá. De ahí, que haya plantones de árboles y que se haga hincapié en la plantación de todo tipo de especies florales autóctonas. También, se les lleva por el pinar para que vean cómo están naciendo los nuevos árboles.

De esta forma, a lo largo de unos días aprenden sobre el medioambiente y se conciencian sobre el cuidado de la naturaleza.

Los encargados de transmitir estas ideas son los seis monitores que están contratados en plantilla y que atienden a los grupos formados por unos 80 escolares cada uno que, hasta el momento, está recibiendo. Cuando necesitan más personal, se contrata.

En la finca, se plantan plantones que luego se trasplantarán en el monte.Viveros y ocio

Por otra parte, la Fundación Apadrina un Árbol está ayudando a la recuperación del pinar. Por eso, dentro de Solanillos han dedicado mucho espacio para viveros, en los que cultivan los plantones que luego se plantarán en el monte.

El proceso de reforestación tiene unas fases y no se puede plantar de forma indiscriminada, ya que tras realizar el inventario de vegetación, se han tomado las decisiones. Consiste en mirar el terreno por parcelas para saber donde ha nacido o no vegetación. Por ejemplo, han encontrado zonas donde han nacido robles y hay que resalvear, –dejar el tallo que predomine y quitar el resto para eliminar la competencia–.

En otras, se están haciendo alcorques a los pinos para que, cuando llueva, el agua quede retenida a su alrededor y crezcan mejor. En cada zona, se hace un tipo de actuación distinta.

Por último, Solanillos cuenta con una zona de recreo. Torretas que podrían ser de vigilancia, pero que aquí unen puentes de cuerda, escalas, tirolinas... Los más pequeños, hasta 5 años, tienen un pobladito infantil con su ayuntamiento, parque de bomberos...

Hay otra zona para chavales hasta 13 años y una última con actividades más difíciles para los mayores. Todo se lleva a cabo con monitores y hay mucha seguridad. Es una zona grande, pero es necesario porque como los grupos los componen unos 80 chicos y tienen que caber todos, hay que seguir un cierto orden.

Solanillos renace, poco a poco.

ENERGÍA RESPETUOSA CON EL MEDIO

El edificio de las calderas, según el director de la Fundación Apadrina un Árbol, Mario Calvo, es la joya del complejo. Roberto Carramiñana es el encargado de todo el sistema de calefacción y agua caliente. Es un experto en energías renovables y ha trabajado con muchas, pero explica que, para la zona donde se ubica solanillos, lo mejor era emplear biomasa y placas termosolares, porque permiten mayor eficacia y respeto con el medio.

La calefacción, que va por suelo radiante, funciona con dos calderas de biomasa. “La base de su funcionamiento es la misma que en una calefacción de gasoil, sólo que en lugar de tener un depósito para este combustible, lo tienes para las astillas –que dura unos dos meses–” explica Roberto y añade que “ella sola se autoenciende, autorregula, limpia... Tiene su propio ciclo”.

Las calderas son suficientes, en invierno, con el complemento de las placas solares para todo el complejo y evitan instalar una caldera en cada edificio –el sistema está distribuido para que se calienten los distintos espacios: aulas, habitaciones, etc, dependiendo de si lo necesitan o no–. En verano, con las placas es bastante.

Las calderas, además, tienen un uso educativo. Tienen un diagrama que indica los puntos de control, la instalación en los edificios, los fluidos. “En cualquier aula, a través del ordenador tú puedes ver cómo está funcionando en ese momento: la biomasa, su ciclo, cómo se transporta el calor a los edificios, cómo se recupera, etc.” explica Roberto.

Las calderas alcanzan un máximo de 90ºC, pero su trabajo normal lo realizan a 78-80ºC. Para los meses de invierno en que no acudirán grupos, han instalado un depósito donde se almacena agua caliente suficiente para durar varios días. Así, ahorran energía, porque estas calderas gastan más en los encendidos y paradas.

“Hay que buscar la eficacia: depósito de expansión, calderas que gastan en función de lo que demandan los edificios... Se van combinando pequeños ahorros y consigues un sistema eficaz. Se busca ahorro en cada momento del proceso.” dice Roberto. Añade que la biomasa es “la energía del futuro en España, porque se puede usar en calefacción doméstica y es mejor que el gasoil. Dentro de unos años, se potenciará mucho su consumo, porque es una de las energías con las que más contamos en España”.

Este combustible se obtiene de las limpias forestales y, sorprendentemente, de los cardos borriqueros que “se plantan en zonas que antes estaban baldías. Tiene gasto cero y sirve para la biomasa” dice Roberto. Respecto al CO2 que emite es el mismo que expulsa un árbol cuando se pudre una vez que se muere. “Si en lugar de dejarlo pudrirse en la naturaleza lo coges para biomasa, no contaminas” concluye este experto.
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