REDACCIÓN

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A pesar del auge socioeconómico experimentado en las localidades de La Campiña en Guadalajara en los últimos años, éstas todavía guardan en algunos de sus rincones la esencia de la tradición y la arquitectura popular, aunque la proliferación de industrias y el consiguiente crecimiento de población en estos pueblos haya cambiado totalmente su fisionomia. Esto no quiere decir que La Campiña no merezca ser visitada, y que en muchos lugares se encuentren sorpresas fantásticas, agradables entornos urbanísticos, estupendos monumentos artísticos, y interesantes fiestas populares.

Los pasos del Cid por la provincia de Guadalajara vuelven a ser andados hoy día por muchos que recorren las rutas que realizó el Campeador, ya no en busca de las tropas moriscas o camino del destierro sino como un placer para los sentidos, alimentados de la belleza de los parajes naturales que les acompañan o en forma de arquitectura típica monumental y, por qué no, como oportunidad de conocer la gastronomía popular de la zona.