El juicio con jurado popular por el asesinato de una mujer en Galápagos se desarrolla en la Audiencia provincial de Guadalajara. El juicio con jurado popular por el asesinato de una mujer en Galápagos se desarrolla en la Audiencia provincial de Guadalajara.

El acusado de matar a su mujer en Galápagos dice no recordar el apuñalamiento

Este lunes ha arrancado en la Audiencia Provincial de Guadalajara el juicio con jurado popular por el asesinato de una mujer en Galápagos en presencia de su hija pequeña, el 5 de enero de 2016, que está previsto que se prolongue hasta el próximo lunes 14 de mayo. Tras configurarse el jurado -cuatro mujeres y cinco hombres- ha declarado el acusado, A.R., que dice no  recordar el apuñalamiento de su esposa ni a quien vio ni nada del momento del apuñalamiento. La defensa  ha pedido este lunes su absolución alegando que sufrió un brote psicótico, mientras que el fiscal y la acusación particular piden 26 años de cárcel por asesinato.

El acusado ha confirmado que fumaba entre 8 y 10 porros diarios, mientras que su letrado ha recordado que uno de los eximentes penales es la adicción a sustancias estupefacientes y ha señalado que en marzo de 2014 sufrió un brote psicótico del que fue tratado en el Hospital de Guadalajara. Sin embargo, posteriormente no estaba recibiendo ningún tratamiento ya que no le diagnosticó ninguna enfermedad mental sino que fue un episodio puntual.

Por su parte, tanto la Fiscalía provincial de Guadalajara como la acusación particular han considerado los hechos constitutivos de un delito de asesinato y el fiscal ha subrayado que se dan dos circunstancias, la alevosía, al atacarla en la cama de forma sorpresiva y en estado de somnolencia, y el ensañamiento, puesto que le dio 13 puñaladas y además lo hizo delante de su hija de 5 años.

Han pedido 26 años de prisión por el asesinato, han señalado el agravante de parentesco y, además, la Fiscalía ha pedido un año de prisión por el delito de lesiones causadas al vigilante que le encontró por las calles de la urbanización, cuando el acusado caminaba con su hija en brazos, aunque el vigilante logró zafarse y avisar a su compañero y a la Guardia Civil.

El fiscal y la acusación particular han pedido la privación de la patria potestad de su hija y la prohibición de acercarse a ella y comunicarse con ella durante 32 años y han recalcado el importante daño psicológico y trauma que lo vivido ha causado en la pequeña.

Asimismo, la Fiscalía pide una indemnización de 200.000 euros para la niña y 50.000 para los padres de la fallecida, similar a las cantidades de la acusación, y otros 4.000 euros para el vigilante por las lesiones causadas.

En el juicio con jurado están llamados a testificar 19 personas además de otros 13 profesionales en la parte pericial.

 

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