Es noche cerrada en la comarca de Molina de Aragón en esa transición del 2 al 3 de agosto. En el cielo la luna está ausente, pero también las nubes, y el manto negro ofrece un maravilloso espectáculo de miles de estrellas con una vía láctea perfectamente definida, con esa leche derramada por el pecho de la diosa Hera que relataban los griegos, que resulta mucho más brillante hacia Sagitario y que tiene ese aspecto de un gran neón envuelto entre algodones.

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