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Dr. Sapo nacía en Guadalajara allá por 2004. Dr. Sapo nacía en Guadalajara allá por 2004.

Miguel de Lucas y cómo ser Peter Pan

El pasado domingo el teatro Moderno acogió un concierto especial. Hubo que acondicionarlo un poco porque se trataba de Miguel de Lucas, que se plantó con todos sus músicos y amigos batracios, un equipo de grabación de sonido e imagen y todo el repertorio de una carrera comenzada en 2004 para grabar un sueño.  El DR. SAPO croaba... digo, grababa su álbum en directo.

Las doscientas  personas, personajes y personitas  entraron dispuestas a acoger al arriacense con los brazos abiertos, esperando encontrarse una charca donde la familia batracia pudiese desplegar su consulta musical que cura los corazones con guitarras, batería, piano y un montón de instrumentos, pero allí había una sala de estar con mesitas y lámparas. También había grúas y cámaras de fotos y de vídeo. Al fondo una enorme mesa de sonido y un ordenador se encargarían de que todo quedase registrado. ¡Qué nadie croase fuera de tono!. Y es que Dr. Sapo no es Miguel de Lucas, es mucho más.  Es un concepto, un movimiento más o menos alternativo que quiere vivir la vida de forma sencilla, inocente pero sincera y contundente como son los niños.

Y es que Miguel de Lucas nos pone en el brete de saber si sus ideas, su música, están destinadas a los niños sin la necesidad de hacer ñoñerías o son para hacer que los adultos recobren la sensatez y felicidad de los niños con mensajes directos, a veces con la violencia descarada y mal medida de la inocencia infantil que no mira más realidad que la que hay, sin consecuencias ni segundas lecturas.

Dr. Sapo nacía en Guadalajara allá por 2004 como un grupo de rock al uso, muy influenciados por los entonces poderosísimos Extremoduro. Igual de contundentes, pero con cierto aire pop y letras más naif. Al poco tiempo publicaban con la discográfica Dro su primer álbum, “Al Tran tran”, que dio más vueltas que una peonza con esteroides por festivales y listas de éxitos. Prometían que no veas, Miguela y Miguel  además de Sam eran canciones que se popularizaron y consiguieron para la banda un buen montón de gruppies – hoy serían “sapeiders”- que aún hoy siguen los pasos de Miguel, como los niños perdidos a Peter Pan. 

Cuatro años pasaron hasta el segundo  disco, “Territorio Apache”. Su charca había madurado y la transformación, que para eso son anfibios, se fue produciendo. Miguel profundizaba con sus letras y la cercanía hacia  Albert Plá, con el que coincidió en algún concierto, hacia evidente que la banda era menos banda y más cantautor,  porque las ideas, el concepto abstracto de Dr. Sapo en el que se ha convertido partían de él. 
Poco a poco los músicos de origen fueron cambiando, se hacían mayores y las obligaciones les llevaban por distintos caminos. También la crisis musical y la falta de apoyo de las discográficas tuvieron mucho que ver, Miguel, sin embargo no quería crecer, era como el Peter Pan de la peli que protagoniza Robin Williams.

Sus mensajes no llegaban a los duros directivos de las casas de discos y entre que estaban modorros y que les mandó a paseo, empezó la aventura de Juan Palomo, (yo me lo guiso, yo me lo como) y se monta su sello propio, La Charca Producciones,  con el que edita “ No hay fronteras” que fue producido por Dani Alcover (Dover, Amparanoia, etc). Recorre más de 100 salas de ciudades por toda España, formando parte del cartel de innumerables festivales y fiestas.

DR. Sapo ya es el concepto que Miguel busca y los acústicos son el mundo que descubre. Es  su formato más íntimo y personal donde se siente libre para ofrecer espectáculo, humor, comedia, canciones e interpretación.

Llegado 2012  Peter Pan, digo  Miguel, ya tiene material para su cuarto disco “Balas de Plastilina”, esta vez con el sello Granja Beat y de la mano de Fernando “granjero” Polaino, productor y músico de grupos como La Cabra Mecánica, Dwomo, La Orquesta Pinha. Once canciones grabadas en directo en las que Dr. Sapo muestra su lado más crudo. Nada más editar el disco es seccionado entre más de 1700 artistas para los circuitos GPS (Girando Por Salas), lo cual le permite volver a la carretera y presentar su nuevo trabajo por todo el país.  Es curioso pero ese productor de pelo rizado y gafas, bonachón y  excelente músico va a ser su Campanilla de ahora en adelante.

En el camino ,y pese a haber hecho lo más duro, al final se ha dado cuenta de que los niños entienden perfectamente su mensaje, sus canciones con auto preguntas que reclaman respuesta al público tienen eco en esos locos bajitos y se les ocurre un invento. En 2013 presenta “Las Aventuras de Sam”. Un audio-cuento para niños basado en los personajes habituales de su charca, que incluye un CD con nueve canciones originales de Dr. Sapo, producidas por Fernando Polaino y de las salas de conciertos, que no deja, pasa a ofrecer su música en colegios en una peculiarísima gira que hace de Dr. Sapo un grupo especial.

“Las Aventuras de Sam” muestra a los niños la música de Dr. Sapo, con un repertorio adaptado para fomentar el valor de la canción, potenciando su desarrollo, y consiguiendo el diálogo y la implicación desde el primer momento, así como las sonrisas y la complicidad de los adultos que les acompañan. Una nueva experiencia en acústico, donde Miguel de Lucas viene acompañado con varios instrumentos por su productor Fernando Polaino, que resulta ser todo un éxito por colegios, bibliotecas y teatros de todo el país.

Lo siguiente es “Diario de un Batracio” (Granja Beat 2015).  Buen rollo cargado de ironía en 11 balas  - usamos su expresiones para describir las canciones -  ironía y denuncia naif, dulce y muy de pies en la tierra, pero cuidada en extremo desde lo más intimo y con la complicidad en la producción de Fernando Polaino.



De vuelta al Teatro Moderno hay que decir que el concierto fue distinto. Si la memoria no falla, creemos estar ante el primero que es grabado para convertirse en disco, también en vídeo por un músico de la tierra y la experiencia no pudo ser mejor. 

La espontaneidad de los niños, con sus intervenciones libres y la familiaridad en la que transcurrió hizo que durante más de dos horas allí no hubiese un infeliz. Los chavales cantaban y jugaban como suelen y los adultos dejaron de serlo para protestar escatológicamente con un “mierda, mierda, mierda.

Fue reivindicar con alegría, decir que se puede amar y ser iguales, que los malos son unos tipejos que fastidian todo y que tienen que dejarnos en paz. Que si hay que disparar que sea con balas de plastilina y que el País de Nunca Jamás existe. Un canto a la vida y a las pequeñas cosas con fuerza y rabia pero con música y musicazos para contarlo y cantarlo.

Es importante destacar lo técnico del concierto que fue posible porque en el escenario además de Miguel cantando y con sus guitarras acústicas, estaban  Fernando Polaino a la guitarra acústica, guitarra eléctrica, banjo y coros; Pepe López en la batería, cajón flamenco y bongos; Álvaro Barco con el bajo acústico y haciendo coros y Gilberto Aubán (Gilbertástico)que estaba tras los teclados, xilófono, percusión menor, y hacía también coros. Ellos eran la banda pero también acudieron como invitados  Víctor Iniesta que incluyó su guitarra española en "Pelotillas" y "Por si sale un velero" y La Chocolata, Carmela Páez poniendo su aflamencada voz en "Por si sale un velero"

La grabación del vídeo corrió a cargo de Producciones Audiovisuales La Buitre y los técnicos de luces, sonido y de grabación fueron Héctor, Ricardo y Josete, todo bajo la producción de Fernando Polaino.

No será mucho lo que tarde el disco en verse en el mercado una vez acabada la postproducción edición de carátula y fabricación y en él encontrarán toda la carrera de Dr. Sapo, Miguel de Lucas con  los siguientes temas  1. PUZZLE DE AMOR 2. EL ROCK DE LA POLICÍA 3. NO ES SOLO POR ESO  4. MIGUELA Y MIGUEL 5. AL TRAN TRAN 6. CERCA DEL SOL 7. TERRITORIO APACHE 8. MUNDO MÁGICO 9. SAM 10. LUNA DE MENTA 11. PELOTILLAS 12. POR SI SALE UN VELERO 13. ROGELIO EL CARACOL 14. MIERDA 15. MANOS ARRIBA 16. POR SER EL PRIMERO 17. PERDÍ LAS ALAS 18. BALAS DE PLASTILINA 19. NO HAY FRONTERAS

Al finalizar el concierto y ya en camerinos una ocurrencia final les llevó a grabar “Decir te quiero” en formato de vídeo. Todo un colofón que hace de este acontecimiento una de las mejores experiencias vividas con los músicos de Guadalajara en su ciudad. Para Miguel, definir las sensaciones de este concierto no es fácil porque es cumplir un sueño. “Es hacer algo que se puede imaginar pero no crees que sea posible, aunque todo es ponerse y ver que la gente te quiere te apoya y te dice que sí, que adelante. En cuanto al público, ¿qué decir cuando el cantante está en el escenario y a los jaleos de costumbre te sale un ¡Hola, tío! Porque está el sobrinillo por ahí con la familia, con los amigos? Te desarman. Es un sueño cumplido y ser feliz es verdad. El domingo fue verdad”
Miguel de Lucas no es Peter Pan y Dr.Sapo no es una banda de rock al uso pero nosotros desde el domingo somos los niños perdidos y cantamos calle mayor arriba “mierda, mierda, mierda”... y sonreímos... Gracias sapete.

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