Imprimir esta página
Los investigadores Manuel Alcaraz y José Javier Alcolea durante la conferencia en el Museo de Guadalajara. Los investigadores Manuel Alcaraz y José Javier Alcolea durante la conferencia en el Museo de Guadalajara.

Guadalajara albergó a los Neardentales más tardíos del centro peninsular

¿Llegaron a convivir en la Península Ibérica los Neardentales con los Humanos modernos? ¿Se produjo en el centro de la Península un colapso en las poblaciones de Neardentales durante el Paleolítico Medio y el Paleolítico Superior?

La respuesta a estas dos hipótesis científicas,que puede resolver otros enigmas de las causas de la desaparición de los neandertales, nuestros parientes homínidos más próximos, de los que portamos un 4% de ADN, puede encontrarse en tres cuevas de Guadalajara con yacimientos arqueológicos, la Cueva de los Casares, en Riba de Saelices y los abrigos de peña Cabra y Peña Capón, en Muriel y Tamajón.

Los resultados de los últimos trabajos de investigación sobre estos tres yacimientos, llevadas a cabo por científicos españoles y alemanes, vienen a demostrar que en lo que hoy es la provincia de Guadalajara, estas cuevas fueron ocupadas por grupos de neardentales 40.000 años antes del presente, cuando se pensaba que antes de esta data se habían extinguido en toda Europa, coincidiendo con la llegada de los humanos modernos.

La primicia de los resultados de esta investigación, que todavía no ha sido publicada en el ámbito científico, era desvelada en una conferencia celebrada en Guadalajara, que ponía el cierre al ciclo de conferencias de la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara de 2016, celebrada en el Palacio del Infantado con el auditorio repleto de público.

En ella Manuel Alcaraz que es actualmente investigador post-doctoral Marie Curie en el Neanderthal Museum (Alemania) y José Javier Alcolea, profesor Titular del Área de Prehistoria de la Universidad de Alcalá, y que han dirigido las investigaciones realizadas en los tres yacimientos de Guadalajara citados, daban todos los detalles del estado actual de la investigación, incluidos los resultados de Carbono 14, que ciñe la transición entre el Paleolítico Medio al Superior y de los neandertales a los humanos modernos en el centro peninsular, y coloca a estos neardentales habitando el centro peninsular mucho más tardía de lo que se pensaba.

“La ocupación neardental de Los Casares es de las más tardías del interior peninsular, pero no permite refutar la hipótesis de la convivencia peninsular con Humanos modernos”, señalaba Manuel Alcaraz.

Y es que el  potencial  arqueo-paleontológico  de  la  Cueva de Los Casares de Riba de Saelices comenzó a darse a conocer a finales del siglo XIX, más allá de las grafías rupestres, estudiadas por Juan Cabré entre 1934 y 1936, es un yacimiento poco y mal explorado, como explicaba este investigador.

En la década de los años 60 del siglo pasado se realizaron excavaciones arqueológicas en la cueva de Los Casares, dirigidas  por Ignacio Barandiarán, pero luego la cueva entró en un letargo  investigador casi completo. Hasta el único hueso que se creía Neardental hallado en esta cueva está desaparecido.

Los resultados del Carbono 14 sobre un hueso con corte ahora obtenidos, en el seno A del interior de la Cueva de los Casares datan entre 43.000 y 40.000 años AP la presencia de Neardentales en el centro peninsular, lo que apuntala la teoría de cierta convivencia entre Neardentales y Humanos modernos, “aunque lo más seguro es que ni se vieran las caras en el sentido estricto”, matizaba Alcaraz, “aunque es muy probable que se alternaran”.

Han hallado además en esta cueva importantes restos inequívocos de la industria lítica del Pelolítico Medio sin rasgos del Paleolítico Superior, “por lo que se puede asumir que son neardentales que utilizaron el interior cavernario de forma esporádica, no vivían aquí, para actividades especializadas”.

Y no solo es el yacimiento de Los Casares, en peña Cabra, en Muriel, estos investigadores han desvelaban que han encontrado un hueso que parece humano neardental, pero que no hay forma de certificarlo por falta de colágeno. Aun sin esta certificación la estratografía de este otro yacimiento y la industria, demuestran también una presencia tardía de neardentales hace 50.000 años.

Y con lo que más entusiasmados están estos investigadores es con la posibilidades del yacimiento de Peña Capón, en Tamajón, que se encuentra a un par de kilómetros del de Muriel, donde al igual que en este, resulta imposible entrar si no baja el nivel de las aguas del embalse de Beleña en épocas de sequía y que además es uno de los más inexplorados, que solo una  revisión  preliminar  a  finales  de  la década de 1990, dirigida por Martínez Santa-Olalla.

En los  seis metros cuadrados excavados en 2015 en niveles superiores de este yacimiento han encontrado amplias colecciones industriales y faunísticas que suponen uno de los escasos testimonios de las fases medias  del Paleolítico Superior en la Meseta hasta ahora inéditos, con dataciones entorno a los 25.000 años, que puede cambiar todas las teorías hasta ahora aceptadas.

Los descubrimientos arqueológicos en estos tres yacimientos de Guadalajara pueden ir todavía más allá, por lo que los dos conferenciantes acababan su comparecencia, pidiendo más investigación, lo que obliga a más financiación para la investigación “ las excavaciones pueden resultar baratas pero todos los estudios posteriores no lo son”, explicaba Alcaraz, señalando además que lo ideal sería establecer un proyecto para el abrigo de peña Capón, que no dependiera de anualidades, sino de poder aprovechar el bajo nivel de belleza en próximas ocasiones, para realizar una gran excavación a fondo.

Visto 2694 veces

Artículos relacionados