Con un dron en la mochila

Con un dron en la mochila

El uso de aparatos voladores teledirigidos conocidos como drones ha llegado al sector turístico para quedarse y cada vez son más los usuarios de estos ingenios que comienzan a divulgar sus experiencias de un turismo de altos vuelos, ofreciendo espectaculares imágenes de esos destinos escondidos con la cámara de vídeo o fotos que incorporan a estos artilugios voladores.

Uno de estos turistas que visitan Guadalajara con un dron en la mochila es Javier Hernández Carrillo, un joven madrileño de 27 años que es informático, pero al que le gusta viajar "y por facilidad y cercanía he visitado distintas zonas de Guadalajara. Después de visitarlas he terminado repitiendo en muchos casos porque he quedado encantado con algunos de los parajes que he ido encontrando".

El pueblo fantasma de Tobes, el castillo de Riba de Santiueste, el castillo de Arbeteta, el embalse de Bolarque, son algunos de los vídeos rodados con sus drones en los que uno puede comtemplar una Guadalajara diferente, a través de su canal de youtube: Un dron en la mochila.

También están las Chorreras de Despeñalagua, en Valverde de los Arroyos, que Hernández considera como el rincón que más le gusta de Guadalajara, de lo que conoce por ahora, aunque cuando tiene que decantarse por un vídeo lo hace por el del Castillo de Riba de Santiuste que mostramos a pie de la noticia, o el del castillo de Arbeteta. "Para mí son los vídeos más bonitos técnicamente ya que están grabados con el dron más reciente. Antes grababa con drones construidos por mí y tienen algo menos de calidad como el de Valverde de los Arroyos que siempre ha sido de mis vídeos preferidos".

Claro que meter un dron en la mochila no es lo único que uno debe hacer si se quiere dedicar a esto. "Siempre lo primero comprobar que la zona de vuelvo es viable, es decir que no existe ningún tipo de restricción, o zona de precaución establecidas por la agencia estatal de seguridad aérea. Además, hay que comprobar que este alejada de zonas urbanas o pobladas y siempre tener en cuenta la fauna local para no interferir con ella. Una vez cumple todos estos requisitos intento buscar fotos o mapas para poder realizar un esquema con los planos que quiero realizar. Siempre estos esquemas varían ya que cuando llegas a la zona en concreto te encuentras algo que no tenías pensado y hay que improvisar un poco. La edición la realizo en casa y he ido aprendiendo de forma autodidacta, en cuanto a la divulgación empecé usando Youtube y según iba creando más videos me decidí a crearme una cuenta en twitter para poder dar un poco más de visibilidad", cuenta  Javier Hernández.

Para plantear sus excursiones, la mayoría de veces busco en google maps, "voy buscando por zonas, cuando encuentro alguna que me parece interesante a nivel de naturaleza, accidentes geológicos, cadenas montañosas, ríos, cascadas, embalses, o patrimonio histórico etc, voy investigando más y más, cerrando el cerco hasta que encuentro el lugar para visitar". La naturaleza, el patrimonio histórico, lugares poco visitados, e intentar descubrir nuevos sitios, son sus motivaciones, viajando en coche desde Madrid, pero también afrontando largas caminatas en senderismo en muchos destinos.

De momento no tiene ninguna rentabilidad económica esta afición suya de intentar mostrar a la gente que tenemos gran cantidad de patrimonio y lugares espectaculares por visitar y que no es necesario viajar muy lejos para encontrarlo. La inversión del material de vuelo y los desplazamientos, salen de sus bolsillos dedicando a ello la mayor del  tiempo libre que dispone, no solo para salir al campo a disfrutar sino también para  pensar el destino, producir el vídeo, editarlo y divulgarlo en las redes sociales.
 
¿Y cómo ve este turista Guadalajara?, a pie de tierra, no con su dron, en la experiencia personal de acogida. Pues en principio bien, "normalmente cuando salgo a grabar termino comiendo en restaurantes de la zona y he decir que en todos siempre me he comido perfecto y el trato ha sido estupendo. En cuanto alojamiento como suelo tener solo un día para poder grabar pues no suelo hospedarme en ningún lugar".

El capítulo de experiencias desagradables queda vacío, no así el de anécdotas, donde nos cuenta que la mochila que sale en prácticamente en todos los vídeos, "la deje casi vacía apoyada en una piedra y no sé cómo termino rodando barranco abajo hasta un arroyo. Tuve que bajar campo a través y prácticamente escalar para poder llegar hasta ella y meterme hasta las rodillas en el arroyo en pleno invierno para recuperarla. Lo recuerdo como un buen recuerdo que forma parte de la aventura del viaje".

Javier Hernández, con su dron en la mochila, tiene en mente nuevas escapadas y grabaciones sobre rincones de Guadalajara. "Tengo pendiente el Castillo de Galve de Sorbe que, además es el aniversario de la asociación de dicho castillo y tengo muchas ganas de intentar colaborar con ellos. Y sin olvidar el pico del Ocejón sin duda llegar a la cima y grabar desde allí tiene que ser espectacular".

Sin duda todo un placer poder compartir  sus aventuras, aunque sea a través de la web y una magnífica promoción para el turismo de Guadalajara, que quizás habría que saber poner en valor.

Castillo de Riba de Santiuste

El castillo de Riba de Santiuste, ubicado en uno de las 28 pedanías de Sigüenza, es un clásico entre los castillos montanos: encaramado en lo alto de un cerro innacesible, y en un excelente estado, por su relativamente reciente restauración. Su fortaleza es notable: el asedio debía llevarse a cabo cercando el cerro, y no la propia fortaleza, debido a la gran pendiente de las laderas. Por su características y disposición, debió ser erigido entre los siglos XII y XIII.

Fortaleza estrecha, adaptada al cerro en que se asienta, tiene noventa metros de largo por catorce de ancho, siguiendo la línea norte-sur. El acceso está defendido por dos torreones, y es interesante fijarse en el estrecho camino que llega hasta la puerta, el cual dificultaría aún más el paso de los atacantes. El primer espacio es un patio de armas de reducidas dimensiones, a través del cual se pasa entre un complejo de cuatro torres y diversas estancias, que desembocan en un nuevo patio, posiblemente destinado a las cuadras, y rematado en una torre pentagonal que defiende el extremo norte. En el interior del castillo encontramos dependencias diversas, chimeneas, y diversos elementos procedentes de la última restauración, como las almenas que lo coronan.

La primera noticia del castillo se tiene en tiempos del rey Alfonso VI, en el s. XII, cuando dona al obispo de Sigüenza D. Bernardo de Agén el castillo de Santiuste y la villa de la Rippa en sus inmediaciones. En el siglo XV fue tomado al asalto por las fuerzas navarras, usándolo como base de operaciones para saquear Sigüenza y su tierra. Su obispo Luján encargó al deán López de Madrid que lo recuperara, cosa que consiguió tras un asedio de cinco meses. En el s. XIX las tropas francesas lo volarían durante la Guerra de la Independencia para que no sirviese de refugio a los guerrilleros.


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