Blanca Corrales

Blanca Corrales

Reivindicar el Palacio del Infantado y su candidatura a ser Patrimonio Mundial de la Unesco, con actividades para disfrutar con las cinco sentidos, que van desde el pasacalles a las catas de productos de Denominación de Origen de Guadalajara, visitas teatralizadas, música en directo, rally fotográfico, talleres infantiles y un panel sorpresa para el tacto. Todo esto en una noche, la del próximo 8 de abril, la Noche de los Sentidos, con el Palacio de los Duques del Infantado abierto en todas sus dimensiones para sentirlo más nuestro y más del mundo y de paso dejar nuestro apoyo a esa candidatura de la Unesco.

El Cristo de la Expiración, el paso de Virgen de la Piedad y  Jesús de la Pasión son las tres imágenes que acompañan la estación de penitencia del Jueves Santo de la Cofradía de la Pasión, en una de las procesiones más sobrias, pero no por ello menos bella, de toda la Semana Santa de Guadalajara y también de las más participativas, con casi 300 cofrades, incluidos muchos niños. Es además la única que tiene a mujeres cargadoras, que son las que llevan el pesado grupo escultórico de La Piedad.


Antes de comenzar la procesión, forman todos los cofrades en la calle Teniente Figueroa y rezan una oración. Luego se dividen en dos grupos, pues unos acuden al convento de la Piedad y otros a la iglesia de Santiago.

Y es que desde  el patio del Convento de la Piedad, donde luce la portada plateresca de Covarrubias coronada precisamente por la escena de la Piedad, sale la imagen del Cristo de la Expiración y el paso de La Piedad, que son los que abren el desfile procesional.

El Cristo de la Expiración que es la imagen más antigua de Guadalajara (s. XVII), que durante todo el año todo el año la capilla del Cementerio Municipal, hasta que el Domingo de Ramos es trasladada. Los portan los cofrades con paso casi militar, turnándose en la carga, sin ni siquiera detener la marcha y alzándolo del hombro en determinado compás.

Le sigue el paso de La Piedad, que representa a la Virgen con Jesús muerto en sus brazos, y que es el único de toda la Semana Santa en Guadalajara que es cargado solo por mujeres desde 1997. Este año la Cofradía ha decidido renovar el Paso de Nuestra Señora de la Piedad, habiéndose realizado en los talleres de orfebrería Orovio de Torralba de Calatrava (Ciudad Real). El paso sale con el himno nacional interpretado por las dulzainas y con 32 mujeres como cargadoras.

La imagen de Nuestra Señora de la Piedad entra a formar parte del patrimonio de la Cofradía de la Pasión del Señor trece años después de su fundación y fue en 1959, caundo desfilaría por vez primera un Viernes Santo por las calles de Guadalajara. Desde 1970 la Ntra. Señora de la Piedad no desfilaría el Viernes Santo, no volviendo a salir este paso hasta 1986.

Delante del paso de la Piedad desfila una representación de la Samaritana con jarrón de agua y la Verónica con el paño con la cara del Cristo, protagonizada por dos pequeñas cofrades. 

Cierra la procesión la imagen titular de la cofradía, Nuestro Padre Jesús de la Pasión, que sale de la iglesia de Santiago. Lo hace sobre su carroza de plata, a costal y con los cargadores de rodillas, que salvan el desnivel del semisótano, colocándose en una tarima hecha sobre la marcha con grandes cajones, desde la que aupan el paso hasta la plataforma de las escaleras, ya desprovistas de su barandilla, y lo caminan de rodillas hasta superar el umbral. Hay un perfecto entendimiento entre los 32 cargadores del paso y los capataces, fruto de muchas horas de ensayos, para conseguir la mejor compenetración entre los integrantes del paso.

Desde 1995 es portado por cargadores este paso de la imagen titular de la Pasión, que es obra de I. Higueras y se talló en madera de pino de Flandes procedente de vigas antiguas, siendo en 1946 cuando procesionó por primera vez, entonces en un Viernes Santo, tras supenderse su salida el Jueves Santo por la lluvia.

Enfila después toda la larga comitiva de cofrades, con su túnica morada y capuchón blanco, y con sus cientos de penitentes que cargan con la cruz a cuestas o que poratn velas, también moradas, por la Calle Mayor arriba. Tres golpes de matraca indican que hay que parar la marcha, que se reanuda al oír dos golpes de matraca. 

A paso lento y con un gran recogimiento avanza la comitiva acompañada por la banda de cornetas y tambores de la propia cofradía, donde también hay muchos niños, con sobrias marchas, para encontrarse ya en San Nicolás con la recogida ya de Jesús Nazareno.

Tras la calle Mayor la procesión disurre por la Carrera, Ramón y Cajal para incorporarse de nuevo por Francisco Cuesta a Miguel Fluiters y regresar a su templo tras cuatro horas de procesión, haciendo la entrada de Jesús de la Pasión con la imagen mirando hacia afuera para despedir la procesión

Aunque esta es una de las procesiones más largas y cansada, la cofradía de la Pasión volverá a salir en procesión en el Viernes Santo, acompañando el Santo Entierro.


Galería Gráfica La Pasión del Señor FOTOS: J.Fraile


El pasacalles de la banda de cornetas y tambores de Jesús Nazareno, anunciaba en la tarde del Jueves Santo  el inicio de la estación de petitencia de esta cofradía una de las más numerosas de la ciudad, fundada en 1946, con sede en la iglesia de San Nicolás el Real, en la calle Mayor, a cuyas puertas se concentraban centenares de feligreses y vecinos. Se iniciaba la procesión de manera puntual con la imagen de la Virgen de la Misericordia, que hace tres años se incorporó a la cofradía y que además este año no pudo procesionar en solitario el Lunes Santo, desde la iglesia de San Francisco, debido a la lluvia.

Máxima expectación de nuevo a las puertas de la iglesia de Santiago en la noche del Miércoles Santo para ver salir los pasos de Jesús de la Salud y Esperanza Macarena, en la que sin duda es una de las procesiones más vistosas de toda la Semana Santa de Guadalajara y la que tiene mayores referencias del estilo sevillano, que cada año reúne a cientos de ciudadanos en su recorrido, pero sobre todo en la salida del templo, donde los dos pasos de grandes dimensiones tienen serias dificultados para cruzar un umbral que se les queda ajustado, tanto a lo ancho como a lo alto. 

Los jardines de la Real Fábrica de Paños de Brihuega, declarados Bien de Interés Cultural (BIC), reabrirán al público en abril tras cuatro años cerrados y después de un importante trabajo de reparación y arreglos.

Un año más y ya van sies, WWWF Guadalajara celebró este sábado la Hora del Planeta con un acto lúdico e informativo en la Plaza de Santo Domingo, mientras esperaba esa hora entre las 20:30 a 21:30, en que se apagaban las luces de los principales monumentos de la ciudad, así como del edificio del Ayuntamiento y la Diputación Provincial, sumándose a ese gesto de 60 minutos a oscuras que se replica en todo el mundo para manifestar el apoyo a la protección del medio ambiente y a la lucha contra el cambio climático.

Los Centros de Interpretación de los siete Parques Naturales de Castilla-La Mancha se abren hoy en toda la región y lo hacen no solo para la Semana Santa, sino con programación hasta fin de año, y apertura en fines de semana y periodos vacacionales. Será la empresa pública Geacam quien gestiones estos centros, a través de las contratación de 15 monitores y 6 peones, con una inversión de más de 400.000 euros, para poder atender a los visitantes de los espacios naturales.

Con 468 Noes (58.42%) frente a 279 Síes (34.83%), la pregunta sobre los festejos taurinos es la única que salió en negativo de las seis formuladas en la encuesta del Ayuntamiento de Cabanillas sobre el modelo de fiestas para el mes de julio, preguntando que actividades se debían financiar, que recibe una negativa mayoritaria por parte de los vecinos, en una consulta ciudadana que apenas ha alcanzado el 10,5% de la participación, con 802 votos emitidos sobre un censo de 7.615 y que sería vinculante si se alcanzaba el 25% de la participación segun se había comprometido el alcalde, José García Salinas.

Elocuente y profundo pregón de Semana Santa el pronunciado por el cardenal Carlos Amigo Vallejo (1934), arzobispo emérito de Sevilla y fraile franciscano, que acudía a Guadalajara invitado por la Junta de Cofradías y Hermandades para poner el punto de reflexión al arranque de la Semana Santa de la capital provincial en la tarde del Viernes de Dolores.

Dos nazarenos con sus capirotes representando a un adulto y un niños, portando un candil y un cirio, en aleación de bronce y una altura de 1,5 metros, componen la escultura, que el Ayuntamiento de Guadalajara dedica en homenaje a la Semana Santa y que ha sido instalada en la plaza de Santa María junto a la concatedral. Es obra del escultor madrileño Óscar Alvariño, a quien también pertenecen las esculturas de Juan Pablo II y la del Cardenal Mendoza instaladas en Guadalajara y ha tenido un coste de 33.000 euros. La obra fue seleccionada entre cuatro propuestas presentadas en un concurso en el que también se decidió otras dos esculturas para homenajear al Tenorio Mendocino y al Maratón de Cuentos.