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La Ruta Cicloturista por los pueblos del incendio del Ducado con anécdota incluida

La Ruta Cicloturista por los pueblos del incendio del Ducado con anécdota incluida

Cerca de 60 corredores participaron este sábado, 12 de agosto, en la XI edición de la Ruta Cicloturista por los pueblos del incendio de los pinares del Ducado de 2005 que arrasó 12.000 hectáreas de monte y acabó con la vida de once personas que trabajaban en las tareas de extinción. Organizada por la Coordinadora Vecinal Queremos Futuro desde el año posterior al suceso como una manera de reivindicar las necesidades de la comarca, la cita se ha convertido en una jornada lúdica, educativa y de hermanamiento de todos los pueblos de la zona.


Era una ruta de 35 kilómetros, de perfil asequible para todos los niveles, con salida en Santa María del Espino y llegada en Villarejo de Medina.

Partió a las diez de la mañana desde Santa María, pueblo que conmemora cien años de su cambio de denominación, continuó por el pinar hasta Iniéstola y luego hacia el río Tajuña por los términos municipales de Anguita y Luzaga. El itinerario estaba pensado así para, según apuntan desde la Coordinadora, poder observar las diferentes formas de regeneración tras un incendio forestal: en la parte de los pinares del incendio de Luzaga de 1995 fue necesaria la reforestación artificial, y en los del Ducado se ha dejado hacer a la naturaleza. Así lo explicaron los organizadores a los participantes en un alto en el camino.

En el campamento de Luzaga se hizo una parada para comer, momento en el que se unieron otros vecinos que también querían participar en este encuentro pero por diversos motivos no pueden hacerlo sobre la bicicleta. Y tras un merecido descanso, vuelta a pedalear por un camino rodeado de pinos.

La siguiente parada estaba prevista en la ermita del Océn, ya en el término de Hortezuela y situada sobre unos riscos desde donde se tiene una estupenda vista de la zona, pero poco antes de llegar a este punto surgió el incidente que marcó la jornada por lo que se recordará a esta undécima edición de la ruta: casi todas las bicis pincharon al pasar por una senda cubierta de abrojo, una planta rastrera con duras espinas. Solo siete entraron pedaleando al pueblo de Villarejo más otros dos valientes que decidieron arreglar los múltiples pinchazos y terminar el recorrido sobre sus bicis unas horas más tarde. El resto fueron trasladados en coches. Esto hizo que se tuviera que suspender la visita prevista a Hortezuela y su laguna.

Una vez en Villarejo, los participantes en la ruta, vecinos del municipio y de otros de la comarca fueron agasajados con una merienda popular y disfrutaron de la música de la Rondalla de Cobeta.

El final de la Ruta Cicloturista se hizo coincidir con la inauguración de la renovada plaza del Ayuntamiento de Villarejo.

A pesar del pinchazo masivo, que se tomó con buen humor por parte de los corredores, la Coordinadora Queremos Futuro valora positivamente el desarrollo de la cita, en la que se mantiene una alta participación y este año, destacan, contó con la incorporación de corredores de nuevos pueblos, como Molina y Corduente.
 

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