Expertos de todo el mundo se dan cita en la Universidad de Harvard en un coloquio sobre Recópolis

Expertos de todo el mundo se dan cita en la Universidad de Harvard en un coloquio sobre Recópolis

La Universidad de Harvard ha sido la sede de un encuentro internacional de expertos dedicado a analizar los excepcionales hallazgos realizados en el yacimiento arqueológico de la ciudad visigoda de Recópolis (Zorita de los Canes, Guadalajara) durante los años 2015 y 2016, organizado por la propia Harvard y la Universidad de Alcalá que, junto a la Universidad de Frankfurt y más recientemente el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) son las entidades encargadas de llevar a cabo la investigación arqueológica.

Investigadores procedentes de los campos de las ciencias naturales, humanísticas, aplicadas y nuevas tecnologías han presentado los resultados de este proyecto internacional en el encuentro en Harvard. Unos resultados que contribuyen a resaltar cómo Recópolis está cambiando la idea sobre la ciudad europea de comienzos de la Edad Media (siglos VI al VIII d. C.), una época considerada hasta el momento como decadente y oscura. ‘Estas investigaciones confirman cómo Recópolis fue una ciudad excepcional, con una densidad de edificios inusual para la Europa de la época y muestran la importancia del trabajo interdisciplinar y con nuevas tecnologías para el estudio del pasado, así como las aplicaciones que estos pueden tener en nuestra sociedad actual’, señala el profesor de la UAH que codirige el proyecto, Lauro Olmo.

Y es que los hallazgos únicos localizados en esta ciudad visigoda han sido posibles gracias a la aplicación de nuevas tecnologías y herramientas metodológicas, como la prospección arqueológica geomagnética, la extracción de muestras por vibracoring, la espectroscopia de fluorescencia de rayos x (XRF) o las analíticas arqueobiológicas y al trabajo conjunto de arqueólogos, historiadores, geólogos, biólogos, químicos e ingenieros.

La prospección geomagnética, una técnica no intrusiva, ha revelado la existencia de nuevas zonas palaciales con relevantes construcciones, manzanas de viviendas de grandes dimensiones junto a otras más modestas de diferentes tipos, considerables obras de infraestructuras con grandes espacios aterrazados, nuevas calles, etc. Todo lo cual documenta lo que fue un denso trazado urbano. También en las áreas suburbanas, al exterior de la muralla, se ha descubierto la presencia de construcciones de la época alineadas con las vías de salida de la ciudad, así como obras de infraestructura ligadas a antiguos cauces del río Tajo. ‘El hallazgo de nuevos poblados, aldeas y granjas construidas en el entorno de la ciudad unido a datos sobre la organización del espacio agrario, ayudan a entender cómo la fundación de Recópolis vertebró una nueva organización del hábitat y de los espacios productivos’, explica Olmo.

Asimismo, la investigación realizada por sondeos por vibracoring, espectroscopia de fluorescencia de rayos x (XRF) y analíticas radiocarbónicas, ha ampliado la visión del paisaje a través del hallazgo de nuevas estructuras, existencia de cambios en la morfología del terreno, posibles cauces antiguos de un curso cambiante del río Tajo y una nueva organización de los espacios agrarios y ganaderos. ‘Todo ello contribuye a un mayor conocimiento no solo de los diversos lugares de residencia de la población rural y de su especialización laboral, sino también de su entorno productivo y natural’, agrega el profesor de la UAH.

Los análisis sobre las técnicas constructivas presentes en la ciudad han ofrecido datos sobre la composición y lugar de procedencia de los materiales, pero también sobre su posible aplicación en la fabricación de materiales actuales, como ladrillos, desde criterios sostenibles. Asimismo, otra de las novedades es la obtención de datos sobre las características climáticas del período, que reflejan una fase de cambio climático definido por una época seca y árida y documentan la respuesta social destinada a paliar dichos efectos.

Recópolis

Recópolis (Zorita de los Canes, Guadalajara) fue la única ciudad fundada de nueva planta por iniciativa real en el Occidente Europeo y Mediterráneo entre los siglos VI y VIII d.C. La ordenó construir, en el año 578 d.C., el rey visigodo Leovigildo, y constituye el ejemplo más preciso del urbanismo europeo en este período, así como de la consolidación y de la pujanza que alcanzó el reino visigodo de Toledo. Las investigaciones arqueológicas, están dirigidas por el profesor Lauro Olmo Enciso de la Universidad de Alcalá y financiadas por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha desde el año 1992, que también acometió la creación de un Parque Arqueológico abierto desde 2005. Todo ello ha constituido la base de una investigación que por su trascendencia ha suscitado el interés internacional.

Este proyecto está financiado por la Fundación General de la Universidad de Alcalá, la Initiative for the Science of the Human Past de la Universidad de Harvard y el Institut für Archäologische Wissenschaftentres de la Universidad de Frankfurt, y está dirigido por los profesores Michael McCormick, de la Universidad de Harvard, Joachim Henning, de la Universidad de Frankfurt y Lauro Olmo Enciso, de la Universidad de Alcalá. A ellos se ha unido el último año el profesor Admir Masic del Department of Civil and Environmental Engineering del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

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