Cuando aún resuenan los ecos violetas de la ‘emergencia feminista’ convocada el pasado 20-S, llamamos a la reflexión contra otra forma de violencia de género que también se ejerce contra las mujeres y es especialmente cruel. Me refiero a la explotación sexual y la trata de personas, dos tristes realidades íntimamente relacionadas porque sin la una no existiría la otra.

Publicado en Tribuna Abierta