Martes, 10 Mayo 2016 00:31

Me han pedido matrimonio y me han jodido el día

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Andrea Clemente. Andrea Clemente.

Hoy me han pedido matrimonio. Me han pedido matrimonio y he respondido que no. Más concretamente he respondido que "no me caso con nadie y contigo menos", y no es solamente porque a nivel personal la institución del matrimonio no me cuaje demasiado, sino porque el susodicho ha sido un hombre completamente aleatorio que me ha abordado al salir de la biblioteca.

Lo típico que sales de la biblioteca (o del trabajo, tu casa, el autobús...) y un señor X decide hacerte conocedora de lo que le sale de su genitalidad, y digo "lo típico" porque, desgraciadamente, no es un hecho puntual. Este tipo en concreto me ha cortado el paso para decirme lo guapa que soy y que me iba a casar con él con una sutileza tal que ésta: "Tú, guapa, te vas a casar conmigo".

Ante mi risa-mueca por lo absurdo y lo incómodo de la situación y mi respuesta negativa, corta, tajante y adaptada a cualquier nivel de comprensión, el buscador de esposas ha sacado sus propias conclusiones: "eso es que eres lesbiana". Porque claro... ¿Cómo una tía heterosexual podría resistirse a su increíble poder de seducción? "Lesbiana" dice su simpleza deductiva. Y añade en plan sexista y homófobo: "o sea que te van los chochitos y los traviolos ¿eh?". Intentando adelantarle para alejarme, y con bastante prisa por el diluvio universal que se avecinaba, le he respondido que lo que a mí me guste no es de su incumbencia pero el buen señor, lejos de desanimarse, se ha hecho el ofendido con un "ay chica, no te enfades, que era broma...".

Decidida a ignorarle y a evitar el conflicto, tal y como se nos ha enseñado a las mujeres que tenemos que hacer, he acelerado el paso y le he adelantado, pero entonces ha decidido gritarme alto y claro lo que iba a hacer con mi culo. Como no sé el grado de lenguaje soez que tolera la prensa, no voy a reproducirlo aquí. Agotada ya mi paciencia y con cero ganas de hacer pedagogía me he girado a fulminarle con la mirada y a decirle cuatro cosas a escasos metros de la Calle Mayor. Comprenderéis que no he sido simpática ni educada, aunque por mi boca solo ha salido poesía en comparación a la basura machista que ladraba el susodicho.

Generalmente cuando una encara a este tipo de agresiones verbales existen tres posibles respuestas:

a) Si el tipo tiene un mínimo de vergüenza, se callará o reculará asumiendo su culpa.

b) Se hará el ofendido, te llamará exagerada, te dirá que encima que te echa un piropo "con lo fea que eres" o te dirá que eres una amargada y que te hace falta "un buen polvo".

c) Le parecerá muy divertido que una chica le enfrente, no te tomará en serio y te tratará con condescendencia y paternalismo rancio.

A mi acosador de hoy le ha hecho mucha gracia mi cabreo y ni se ha inmutado con mi enfrentamiento, de hecho me ha despedido con un "¡pelirroja no te enfades, con lo que yo te quiero!", pero el repertorio es muy variado. Otra vez un señor muy ofendido me disculpó por haberle respondido y, como además de sentirse legitimado para opinar sobre mi cuerpo se consideraba un tipo de gran altura moral, me lanzó un "que dios te bendiga" y se quedó más ancho que Castilla.

Por suerte no todos los hombres acosan (porque sí, esto es acoso callejero), pero la realidad es que todas las mujeres han sido acosadas alguna vez. No hace falta ser Miss Universo para sufrir las babas de este "colectivo" de "piropeadores". No sabemos si es porque tienen una virilidad tan potente que no pueden refrenar el impulso de mostrar su "hombría" en público, si es porque su buena voluntad les lleva a querer reforzarte la autoestima y, además, tú deberías agradecérselo, o si se sienten legitimados a decir lo que les venga en gana porque la calle es suya y tu cuerpo objeto de opinión pública.

Habrá quien diga que exageramos, que malinterpretamos o que, bueno, que vamos provocando. No creo que haya que justificar la vestimenta de nadie, aunque hubiese ido en plan Matahari la culpa nunca es de quien recibe la agresión, pero la realidad es que a mí hoy me faltaba una caja de langostinos para ser el Capitán Pescanova que, hasta donde yo sé, no es un hito del erotismo. Así que, está claro que el problema no es ése. El problema es que hay quien actúa desde la superioridad y la seguridad que les otorga el patriarcado para silbarnos, chistarnos, lanzarnos "piropos", insinuarnos planes que presumiblemente nos tienen que apetecer mucho, comentarnos lo que harían con nosotras (que nunca es ir a ver una exposición o a tomar un café), señalarnos lo "fresquitas" que vamos o preguntarnos que dónde vamos "tan solitas"... porque, aparentemente, una persona no tiene derecho a andar por la calle si no tiene unos genitales masculinos que le avalen para utilizar el espacio público sin ser molestada.

La consigna es simple: si te vas a referir a mi como "chica", "guapa", "morena", "cachonda" o similares porque no te sabes mi nombre, si no me conoces y no te he preguntado, ahórrate el comentario. La mayor parte de las veces no nos halaga, al contrario, nos incomoda, nos avergüenza, nos asquea o nos violenta porque, por mucho que se empeñen, no son piropos (los piropos se dicen a la cara, con buena intención, desde la confianza y el respeto. Gracias).

 En cualquier caso, creo que es sano y necesario empoderarse un poquito y responder a este acoso callejero que aún algunos llaman "piropos". Con un poco de suerte le puedes dar la vuelta a la tortilla y dejar en evidencia a aquel que se sienta en libertad de avergonzarte, humillarte o incomodarte con comentarios, más o menos obscenos pero jamás pedidos, sobre tu cuerpo. Porque es realmente desagradable tener que ignorarlo, normalizar una situación que te resulta violenta, tener que irte a casa preguntándote por qué alguien ha decidido fastidiarte el día con una opinión que no has solicitado, sexualizándote y objetivizándote sin conocerte siquiera, y con la impotencia de no haber sabido hacer nada.

Claro, que sería mucho mejor no tener que enfrentarse a ninguna de estas situaciones, pero igual va a ser mucho pedir un poquito de civismo.

Visto 11970 veces Modificado por última vez en Martes, 10 Mayo 2016 12:13

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