Un paseo en burro con La Crisis

Un paseo en burro con La Crisis

Que los niños se den una vuelta en burro durante las Ferias de la ciudad ya es una tradición dentro del programa festivo de la peña La Crisis. De una idea nacida para disfrute de los pequeños “críticos” hace más de un lustro, ha pasado a ser una actividad que han disfrutado centenares de niños y que ya forma parte el programa de Ferias. Una manera entretenida y cercana, el parque de san Roque, de que los más pequeños conozcan a estos animales cada vez más escasos.

Dos borricos, un mulo con un carro y una mula pasean por san Roque.  Son de Goyo que ama a estos animales y los cría bien cerca, en las afueras de Guadalajara. Ya alguna vez sus mulas han arrastrado los toros de la plaza pero esta mañana la carga es más alegre aunque de vez en cuando ponga de los nervios a alguno de los burros, que son paciencia pura. No es la primera vez y ya en anteriores ediciones las caballerías hicieron este trabajo y no fue mala la experiencia.

Quien organiza todo y paga los costes es la peña La Crisis que anda de aniversario redondo, 40 años, ¡ahí anda eso!.

Su presidente, o “patriarca”, es Alberto Mateo y está entusiasmado con su aniversario. “Vamos a hacer, esto y lo otro y también esto....” ¿Y que nos puede contar de los burros?; respira, se relaja... “Ah, los burros. Pues ya los ves, llevando niños de un sitio a otro. Empezamos hace años para entretener a los pequeños nuestros pero venían otros y también subían. Gustó mucho y ahora vienen muchísimos. Es ya tradición como otras muchas cosas de las Crisis; con 40 años de existencia, fíjate si hay”.

Mientras, en las inmediaciones de la peña continúan las caballerías admirando a los pequeños esperando su turno. Los que ya han terminado relatan su aventura, “¡Es más bueno, papi... he dominado bien; el viaje ha ido perfecto!”, exclama orgulloso de su monta uno de no más de cuatro años olvidando que las riendas las llevaba un adulto que acompañaba en todo momento a los pequeños caballistas. Otros salen alucinados y no aciertan a saber si han tenido miedo o les ha gustado... están ahí, ahí. Los más temerosos, o cómodos que hay de todo, se deciden por un relajado viaje en carro, un curioso vehículo tuneado con un eje de coche pero sólido y seguro para su carga infantil.

Después de dos horas de dar vueltas con cientos de niños todavía hay algo de cola, pero ya habrá que esperar hasta la próxima; en el pequeño circuito ya hay marcas del trazado como en los circuitos de coches y dos peñistas que celebran celebrar comentan. “Te apuesto lo que quieras a que estos burros hoy han dado más vueltas que los caballitos de la Feria”

Visto 1233 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.