Acto de presentación de las candidaturas municipales y autonómicas de Unidas Podemos en Guadalajara. Acto de presentación de las candidaturas municipales y autonómicas de Unidas Podemos en Guadalajara.

El batacazo de Unidas Podemos en Guadalajara fue mayor en las autonómicas

La dimisión del coordinador provincial de Izquierda Unida en Guadalajara Julián Atienza y la falta de representante provincial de Podemos en Guadalajara, deja sin análisis de los resultados electorales de esta formación en la provincia tras las elecciones del 26M, donde las cifras a veces engañan, pues aunque en apariencia y en valores absolutos Unidas Podemos tiene más votos en las elecciones autonómicas que en las municipales, es realmente mayor el batacazo en las autonómicas, con castigo a la gestión de José García Molina, líder regional de la formación y vicepresidente del Gobierno de Page, que también ha dimitido, junto con toda la directiva regional, aunque de momento mantiene el sueldo de su cargo de vicepresidente.

Esto es así, teniendo en cuenta que para las municipales Unidas Podemos solo podía recoger votos en los 32 municipios donde había presentado candidaturas, que son 8 menos que en 2015,  y que además en Guadalajara capital había otra candidatura alternativa, Aike, que recogía la mitad de la herencia de Ahora Guadalajara. 

Por eso, aunque en estas municipales de 2019 Unidas Podemos cosecha 10.129 votos, un 7,95%, y en las autonómicas 11.760 votos, un 9,33% (que son 1.631 votos más), basta asomarse a esas localidades donde Unidas Podemos obtiene mejores resultados para comprobar que el votante de izquierdas penaliza con su voto a las regionales, donde Unidas Podemos pierde la representación por Guadalajara, que tenía estos cuatro últimos cuatro años con David Llorente, el diputado regional cuestionado por García Molina y al que apartó de las listas en un polémico proceso de primarias.

El cálculo ceñido solo a los 32 municipios en donde Unidas Podemos tenía candidatura (que suman 201.618 habitantes y 96.579 votantes) deja para esta formación un porcentaje de voto de un 10,4%, un punto por encima del porcentaje en las regionales. Y de hasta de un 18,7%, si se quita Guadalajara, donde había candidatura dividida con Aike.

Con respecto a 2015 Unidas Podemos tiene 6.000 votos menos que la coalición de Ahora Podemos en las municipales y 6.411 votos menos en las autonómicas, pero en los municipios donde Ahora Podemos tiene mayoría las cifras cantan al contrario.

Así en Pioz, Unidas Podemos tiene 559 votos en las municipales y 267 en las regionales, en Chiloeches, 587 votos en las municipales y 227 en las regionales y en Loranca de Tajuña, 166 votos en las municipales y solo 76 en las regionales. O sea, que Unidas Podemos cosecha en estos municipios menos de la mitad de votos para las autonómicas de lo que logra para las municipales. De hecho en muchos de ellos aparecieron votos nulos con papeletas de Unidas Podemos, en las que por ejemplo habían escrito encima una leyenda de apoyo a los repobladores de Fraguas o a David Llorente.

En Guadalajara capital, donde Unidas Podemos pasa a tener 1 concejal, donde había 4 de Ahora Guadalajara, la comparativa no puede ser directa, puesto que la presencia de Aike divide le voto de izquierdas para las municipales de tal modo que Unidas Podemos aquí obtiene 2.947 votos votos en las municipales y 3.679 en las regionales. Aike tuvo 2.622 votos en las municipales, y 1 concejal, y aunque sumados a los de Unidas Podemos, hubiera sido un concejal más, tampoco habría servido para que las izquierdas con el PSOE tuvieran mayoría absoluta, pues ese concejal de más se restaría del PSOE. Otra cosa es saber como se hubiera comportado el voto de mantener candidatura unida, porque Unidas Podemos al igual que se resiente en municipios donde es la lista más votada, como Chiloeches, crece en otros en votos, como en Pioz o en Azuqueca de Henares.

En Azuqueca precisamente se vuelve a cumplir la regla de peor resultado en las autonómicas, aunque aquí más suave, con 1.919 votos para Unidas, aquí sin Podemos, en  las municipales y 1.520 en las regionales, para Unidas Podemos, casi 400 votos menos. Y así en todos los municipios donde Unidas Podemos presentó candidatura.

Era un batacazo que se veía venir desde las Generales del pasado 28 de abril, cuando Unidas Podemos logró en la provincia de Guadalajara 17.453 votos, un 12,26%, que ya fueron 6.431 votos menos que en las generales de 2016, donde  tuvo 23.884, un 18,16%.

Tres Alcaldías en grandes municipios

Con este panorama se puede afirmar que Unidas Podemos aún ha salvado los muebles en el panorama de las municipales en Guadalajara, porque aunque en éstas también pierde 6.000 votos con respecto a 2015, y además pierde un diputado provincial, mantiene tres mayorías relativas en tres grandes municipios, Chiloeches, Loranca del Tajuña y Pioz, y seguirá teniendo alcalde, con el apoyo del PSOE o su abstención, en Chiloeches con Juan Andrés Torrubiano y Pioz, con Juan Antonio Pendás, además de conseguir la Alcaldía de Loranca de Tajuña, con María Jesús Soria, que estaba en manos del PSOE, a pesar de que Ahora fue la lista más votada en 2015, porque el PSOE contó con apoyo del PP para la investidura.

Sin embargo, pierde esa mayoría en otros como el Pozo de Guadalajara, donde no presentó candidatura, al tiempo que pierde dos importantes alcaldías a las que había llegado sin mayoría, pero con apoyo de investidura, como Villanueva de la Torre, donde apoyó el PSOE, o Trijueque, donde apoyó el PP, en 2015.

También mantiene 3 pequeñas alcaldías, La Toba (96 habitantes), donde precisamente Julián Atienza había sido alcalde durante los últimos 12 años, que mantiene su sucesor, Javier Cantero; en Villares de Jadraque (47 habitantes), con Fidel Paredes y en Zarzuela de Jadraque (37 habitates) con Miguel Ángel Moreno Casas. 

Aún así Unidas Podemos pierde con respecto a Ahora 27 concejales en la provincia, y deja de tener la Alcaldía de Villanueva de la Torre, de Vanessa Sánchez, y de ser decisivo en municipios como Fontanar, Trojueque o Brihuega, siendo en este municipio parte del gobierno municipal estos cuatro años, tras el pacto con el PSOE. 

Un solo diputado provincial para dos 

Izquierda Unida tiene prevista asamblea para analizar estos resultados el 14 de junio y Podemos el 6 de junio, aunque solo en Guadalajara. Cada uno por su lado elegirá sus candidatos para ese único diputado provincial que ahora tienen, y ahí es probable que llegue la polémica, pues no se puede repartir uno para cada formación como ese hizo en 2015, ni nada hay determinado en cómo se elegirá el definitivo, que en principio puede serlo cualquier concejal de la coalición, pero solo de la zona de Guadalajara, que es donde suman para la Diputación.

Queda pendiente también el relevo de la dirección de IU en el ámbito provincial y si Julián Atienza, que ha sido coordinador provincial desde noviembre de 2015 sucediendo a José Luis Maximiliano, hasta el día después de las elecciones que presentó su dimisión, rendirá cuentas ante la Asamblea.

Y aún está por explicar esa sorpresiva dimisión de Francisco Riaño, cuatro años como diputado provincial de Ahora Guadalajara y concejal de Torrejón del Rey, un municipio en el que IU no llegó ni a presentar candidatura, dimisión que se producía 24 días antes de las elecciones, con una explicación de “desavenencias internas”, que no parece creíble, a dos meses del fin de un mandato y ya con la Diputación sin actividad plenaria.

Eso y ver como va a funcionar la coalición a partir de ahora, pues igual que Equo se descolgó en Guadalajara capital, Podemos lo hizo en Azuqueca y la conjunción de las tres siglas no está tan unida como reza su nombre, y en ella hay además muchos concejales independientes.

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