En 2017 se registró una población de 70 parejas de cigüeña blanca en la provincia de Guadalajara. En 2017 se registró una población de 70 parejas de cigüeña blanca en la provincia de Guadalajara.

¿Dónde están las cigüeñas en Guadalajara?

En febrero y marzo miles de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) vuelven a la Península Ibérica desde África. Unas 34.000 parejas de zancudas regresan a España por estas fechas. A Guadalajara lo hacen unas 150, una cifra muy considerable teniendo en cuenta que nuestra provincia está en el límite de su hábitat, que recorre todo el oeste peninsular.

Quien desde hace 38 años se encarga en contar las cigüeñas en Guadalajara es la Asociación Naturalista Dalma, una de las asociaciones más veteranas de la provincia, que cada año, a excepción de tres (1993,2009 y 2010), realiza el censo provincial de la cigüeña blanca. Una labor de voluntarios que comenzó allá por 1979, cuando un nido con pollos fue derribado en la torre de la Iglesia de Azuqueca de Henares.

Con este censo sabemos que en 2017 se registró una población de 70 parejas de cigüeña blanca en la provincia de Guadalajara. No es mala cifra si consideramos que en 1980 se censaron 34 parejas, pero es una población muy escasa, apenas el 2% de la población de cigüeñas en toda Castilla-La Mancha, que no aguanta la comparativa con otras provincias limítrofes como Toledo (777 parejas en 2004) o Madrid (1.221 parejas en 2004).

Y es que Guadalajara marca justo ese límite hacia el oriente peninsular, donde las poblaciones de Cigüeñas desaparecen por completo. En Cuenca se da por extinta desde 1984 y en Albacete solo se ha contabilizado una pareja en los viente últimos años.

Su ausencia hacia el este coincide con la aparición del sustrato calizo, el descenso de las precipitaciones y un relieve más accidentado que no proporciona unas condiciones óptimas para la reproducción de la especie. En general, se puede decir que sus principales poblaciones están asociadas a la presencia de los ríos y sus vegas, los basureros, la agricultura y ganadería extensiva, los prados de pie de sierra y las dehesas, que con sus charcas y pastizales constituyen un hábitat muy favorable, y faltan en áreas con alta cobertura de bosques y matorral.

De hecho, actualmente casi toda la población de cigüeña blanca en Guadalajara (93%) se encuentra localizada en los tramos medios-bajos de las cuencas del Henares y Jarama. Un segundo núcleo de población, aunque muy escaso, se distribuye en las áreas bajas de las sierras del norte de Guadalajara. 

Hasta finales  de  los  años  70  se  mantuvo  un  núcleo  de  población  reproductor en  la zona de Molina y alguna pareja aislada en el alto Tajuña, actualmente desaparecidos. También desapareció en la década de los 90 una colonia en Miedes de Atienza que llegó a tener 10 nidos en una chopera cercana al pueblo.

Hoy en día, la mayor concentración de cigüeñas se produce en la ciudad de Guadalajara con 17 parejas, casi el 40% del total provincial. El minizoo, los juzgados, la iglesia del Carmen, la de San Nicolás, el colegio Maristas son sus ubicaciones preferidas.

Yunquera de Henares con 12 parejas y Uceda con diez parejas, son las zonas rurales con más población de cigüeñas.

En el resto de la provincia, salvo en estas dos localidades, la especie se distribuye en forma de parejas aisladas, pero también hay constancia de ellas en municipios como Azuqueca, Alovera, Cabanillas, Campisábalos, Cantalojas, Condemios, El Casar, El Cubillo de Uceda, Fontanar, Galápagos, Galve de Sorbe Heras de Ayuso, Humanes, Marchamalo, Mesones, Mohernando, Torrejón del Rey, Valdenuño Fernández, Villanueva de la Torre, Villaseca de Uceda y Viñuelas.

El  lugar de nidificación preferido son iglesias y otras estructuras de origen humano, en el 75% de los casos. El resto se ubica en árboles y también hay un nido en un tendido eléctrico en una torre eléctrica con corriente, que está en el minizoo. Precisamente este nido se cayó hace unas semanas cuando las cigüeñas ya estaban incubando.

El trabajo de los censos

Convertir este censo provincial de cigüeñas en una actividad anual en el que participe todo aquel que quiera hacerlo, sea o no socio de Dalma, es el objetivo que se plantea esta organización, que a veces ha acometido esta dura tarea de visitar dos y tres veces cada nido para comprobar la evolución de las puestas, con tan solo dos personas.

Este año en Dalma están contentos, porque hay 15 participantes en la elaboración del censo, de los cuales siete no son socios, sino familias que se han comprometido a hacer el seguimiento en sus zonas rurales, y Jesús Serrano, que es el coordinador de la tarea, espera que cunda el ejemplo. Las salidas al campo para hacer el seguimiento comienzan en marzo, cuando se empiezan a hacer los nidos, y finalizan hacia junio cuando los cigoñinos ya son volanderos.

Si alguien se anima a colaborar con este seguimiento de las cigüeñas no tiene más que ponerse en contacto con Dalma, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., y aquí mismo pueden comentar si hay noticias de nuevos nidos en sus pueblos.

La tarea de Dalma en la elaboración de los censos de cigüeñas ha sido tan constante que en 1987 ya fueron capaces de traer a Guadalajara un simposium sobre cigüeñas ibéricas con 35 expertos participantes, cuyas ponencias hasta quedaron recogidas en un libro.

Y aunque ahora la vida de las cigüeñas blancas se puede seguir incluso en directo y sin moverse de casa por webcam, como es el caso de Alcalá de Henares donde se han instalado cámaras por tercer año consecutivo en su nido de la torre de la iglesia de Santa María, poder seguir viéndolas en vivo y en su propio hábitat, es tarea de todos. 

Ahora hay bastantes más parejas que hace tres décadas en Guadalajara, pero en los últimos años el éxito reproductor ha bajado y las amenazas crecen, por lo que hay que seguir atentos.

Electrocuciones y otras amenazas

La cigüeña blanca es una especie protegida por la legislación nacional y europea, y aunque matarlas, molestarlas de forma deliberada y destruir sus nidos puede llegar a ser constitutivo de delito, su vida no siempre es fácil. 

Las colisiones son una importante causa de mortalidad –se estima en torno al 29%–; a lo que se añaden factores como la caída de nidos o las electrocuciones.

Un nido de una cigüeña  puede llegar a medir dos metros y en ocasiones pesar hasta una tonelada y esto puede llegar a ser todo un problema, como reconoce Serrano, aunque cree que también tiene fácil solución con la colocación de plataformas y nidos artificiales que no estorben el mantenimiento de ciertas instalaciones y tener precaución que las labores de mantenimiento no coincidan con la cría.

“Un ejemplo de esto es el nido que cada año construyen las cigüeñas en el tejado de los juzgados en Guadalajara, que estaba en obras cuando en febrero llegaron las cigüeñas, aunque afortunadamente han terminado a tiempo”, explica Jesús Serrano, desde Dalma.

En las antenas de telefonía últimamente colocan una especie de molinillos de viento, como elementos disuasorios, pero rejos cuenta que las cigüeñas ya han aprendido a parar las aspas colorando palos y que realmente no funcionan. Un ejemplo de ello es la antena situada en la estación del ferrocarril.

También la desnutrición es un problema, pues los vertederos, que eran todo un restaurante para las cigüeñas, tienen ahora un mayor eficacia en la gestión de residuos, lo que supone que hay menos alimento y de peor calidad y esto puede provocar en el futuro una caída en la población de la especie.

En Guadalajara capital además, en estos últimos años lanzan cohetes al caer la tarde para espantar a las palomas, cohetes que también espantan a la cigüeñas, advierte Serrano.

Grandes viajeras y una super abuela

Y aunque es cierto que las cigüeñas han acortado sus migraciones en los últimos años por la basura y los cultivos humanos, que les facilitan comida en invierno, siguen siendo una grandes viajeras, de muy larga distancia, con su condición de planeadora para el cruce de amplios brazos de mar.

Las cigüeñas que viven en España abandonan sus nidos durante el verano por la ruta del oeste. Se reúnen por miles en los alrededores del estrecho de Gibraltar a la espera de los vientos que las lleven planeando hasta el Sahel, la sabana que hay al sur del Sáhara. 

Hay cigüeñas que han sido anilladas en Guadalajara y se han recuperado en Mali, en Marruecos o en la Costa de Marfil, después de recorrer casi 3.000 kilómetros.

De hecho la cigüeña más veterana de España, según constancia por anillamiento, tiene 28 años y 11 meses y fue anillada por el Grupo Dalma en Villaseca de Uceda. 

Es G18116 (número de su anillamieno), que desde 1999 vive en  Alcalá de Henares, en la iglesia de San IIdefonso,  donde ha tenido hasta 44 pollos en  estas casi dos décadas, pero antes, desde 1993 a 1998,  criaba en Azuqueca de Henares, en la iglesia de San Miguel, donde también sacó adelante 12 pollos. Sin duda, toda una abuela con su gran prole.

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