Herreros y otros trastos viejos

Yo fui rey de España

Igual que el hermano de Napoleón Bonaparte pudo decir que fue rey de España, José I, dentro de muchos años, podré decir: "Yo ayudé a crear un periódico, GuadaQué". Ni Blanca Corrales (creo) ni yo misma, nos paramos a meditar qué iba a suponer el meternos en este proyecto. Tampoco me imaginaba que, tres años después, debería decir gracias tantas veces. GRACIAS.


Debo decir más de 6.000 gracias a todos los que confían en GuadaQué para informarse cada día. Sois muy amables y espero no defraudaros demasiado. Me comprometo a seguir trabajando con la misma intensidad los 366 días que tiene este año bisiesto para seguir ofreciendo las noticias diarias.

Debo decir gracias también a las 777 personas que nos siguen en nuestro perfil de Facebook (el primero que creamos), a los 964 seguidores de Twitter y también a los que nos siguen en nuestro más reciente perfil de Google+. Muchas gracias a todos, porque gracias a vuestras interacciones mejoramos nuestra información y la forma en que os la servimos.

Gracias a los anunciantes, claro, porque sin ellos, estas plumillas no podrían sufragar sus gastos y seguir trabajando.

Gracias a Chuchi por lo que nos hemos reído, a Óscar por sus fotos, a Adrián porque vino a traer luz madridista en este corral de indios y a Julito TPI (el manitas de la web) por esto y por aquello y por lo de más allá.

Gracias a nuestros blogger, porque dan su opinión de manera sincera, en muchas ocasiones, muy graciosos y siempre, interesante. Gracias mil Manuel Díaz, Fernando Valverde, José Andrés Sánchez Lara, Javier Yagüe, Julio Martínez, Graça Oliveira, Carlos Alba e Inspector. Está pendiente la próxima quedada guadaquera.

Gracias a los que habéis trabajado con nosotras en estos tres años. Fany, Julio (que ahora se va más lejos), Jaime (contigo casi no coincidí por mi baja), Diana y Millie, que acaba de irse a su país, República Dominicana, pero que ha prometido que volverá. Un placer haber trabajado con vosotros y espero que se repita.

Gracias a mi familia, porque sin su apoyo no podría hacer esto cada día. En especial, gracias a mi madre que hasta ha hecho sus pinitos como periodista en ciernes. Y gracias a mi familia adoptiva los Corrales-Fraile o los Fraile-Corrales, tanto monta, porque arriman el hombro cuando pueden y, también, cuando no pueden.

Gracias a mis amigos que soportan mi insoportable agenda, mis despistes y mi terrible (e incorregible) impuntualidad. Gracias por convertíos en ocasiones en corresponsales.

Gracias a los que normalmente son objeto de la noticia, porque nos informan y, así, nosotros podemos transmitirlo a los demás.

Gracias a todos, gracias tantas veces como sea necesario y más.

Y quejas

Dicho esto, aprovecho que hoy además es el día del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, para felicitar a todos mis compañeros: a los que trabajan y, sobre todo, a aquellos que no pueden trabajar, no por falta de ganas, sino porque la situación actual se lo pone cada vez más difícil.

Hace años, cuando me preguntaban en qué trabajaba y contestaba: soy periodista. La mitad de las personas me miraban mal y el resto, me decía: “Anda, como Karmele”. Con todos mis respetos para esa señora, su forma de actuar y la de otros tantos que acuden a vociferar a programas siendo periodistas no favorece en absoluto a la profesión.

Me quejo de que las televisiones y los programas de radio sigan contando con personas que no tienen formación alguna y que, en la mayoría de las ocasiones, no saben siquiera expresarse con propiedad.

Me quejo porque cobra más un mindundi que no sabe conjugar los verbos que una persona formada en la universidad. Y me quejo más porque dan trabajo a cualquier pseudo famosillo de pacotilla antes que a cualquier periodista.

Me quejo porque la mala situación que viví cuando era apenas un renacuajo en esto del periodismo (becas regaladas, algún que otro trabajo gratis, horario ilimitado, sueldo limitadísimo) se ha convertido en pésima ahora, con sueldos aún más lamentables, horarios más vergonzosos y trabajo malamente valorado y peor pagado. Qué vergüenza pagar 0,75€ por un artículo. Gratis no trabajo.

Me quejo porque adoro ser periodista y me duele ver que entre unos y otros nos estamos cargando esta magnífica profesión.

DESDE LA GOLONDRINA A LA OLMA DE BEJANQUE
Por la defensa del periodismo

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