Aviso Gorra

Silencios cómplices

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Ha pasado ya casi un mes desde que se conociera que el exalcalde de Chiloeches, César Urrea (PP) está siendo investigado por presunta prevaricación medioambiental, por las malas prácticas en la gestión de los residuos peligrosos en la planta de Chiloeches que ardió el pasado mes de agosto. Un mes  sin que se oiga ni una sola palabra al respecto en las filas del PP de Guadalajara y lo que es más curioso aún, tampoco desde el PSOE.

Para más inri hace una semana la revista Interviú destapaba en un extenso reportaje que César Urrea, que fue alcalde de Chiloeches desde 2011 a 2015 y concejal desde 2003 multiplicó por 35 su patrimonio en ocho años, de 2007 a 2015, pasando de 24.000 euros a más de 800.000 euros y de una vivienda a siete.

La presidenta del PP en Guadalajara, Ana Guarinos, aseguró que el incendio de Chiloeches había puesto a Page y al PSOE “bajo la sospecha de corrupción y de tráfico de influencias”, tras conocerse la relación del viceconsejero de Medio Ambiente, Sergio González Egido, con la empresa que alquiló la nave a la gestora de la planta de Chiloeches, Kuk Medio Ambiente. Pero ahora nada dice del que fuera alcalde bajo las siglas del partido que dirige, y hoy sigue siendo concejal del PP en el Ayuntamiento de Chiloeches.

Si el PP quiere saber, y pregunta por ello en las Cortes regionales, por qué fallaron los controles de la Junta sobre la planta de residuos de Chiloeches, también debería querer saber y preguntar por ello a su compañero de partido, porque lo es, a pesar de aquellos díscolos que en su día propiciaron dos listas.

Guarinos debería saber si es que el Ayuntamiento de Chiloeches no se percató de nada, que ya estaría mal,  o por el contrario actuaba a sabiendas, que eso es en definitiva en lo que consiste una prevaricación, y aún es peor. Y de paso preguntarle a Urrea de dónde sale tanto patrimonio, porque está claro que no es con el sueldo de alcalde. Ya saben la máxima de César, ser honrado y parecerlo.

Pero si sorprendente resulta el silencio del PP, más preocupante aún es la callada por respuesta  del PSOE en este asunto, donde solo IU y Ahora Guadalajara, han pedido la dimisión de César Urrea como concejal tras conocerse que será acusado de prevaricación.

Mosquea, y mucho, que la sospecha de corrupto sobre un exalcalde del PP,  no sea aprovechada por el PSOE y que el reportaje de Interviu no haya copado las redes en los perfiles de los cargos socialistas de Guadalajara. Máxime cuando el PP atizó fuerte con el tema del viceconsejero que finalmente dimitió, aunque siempre sin reconocer la relación.

Hay silencios que parecen cómplices. Dicen que quien remueve la mierda es muy probable que se pringue y en la planta de Chiloeches había mierda para rato.

PD: Yo como usted, también lamento que el periodismo provincial no llegue a destapar estos temas. En nuestra redacción no es una cuestión de querer, sino de no poder,  por falta de medios y de personal para abordarlos. Es lo que hay.

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