Tauromaquia

Que el futuro les sea propicio para el bien de todos...

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Porque, entre otras cosas, es lo que ha de pedir un aficionado, para quienes exponen en público sus: esperanzas, ilusiones, compromisos, ganas.., en un futuro que saben es impredecible, desagradecido o tal vez bienaventurado..; y además avalando con su vida el logro o el fracaso en su consecución. Un respeto. Un respeto empezando por quienes configuran, con su buen o mal hacer, ese mundo antes descrito, que se tienen que tejer los chavales y se lo pespuntean con la injusticia que les ofrecen lostaurinos.

Los novilleros representan la continuidad por encima de todas las cosas y de todos los intereses; y el cimiento de una estructura sustentante de una tradición milenaria que es referencia única cultural. Ellos deben por tanto asumir, esa su enorme responsabilidad heredada de aquellos que lograron consolidar con sangre, sudor y lágrimas un mundo artístico, para que les sea posible ese futuro inmediato al que buscan con total entrega.

Han de hacerlo, además, adaptándose a las características de toda condición del tiempo y lugar que les ha tocado vivir, porque es la única manera de que sean comprendidos por la sociedad, a la que pertenecen, en la carrera emprendida con tamaña ilusión para preservar unos valores que hoy, les son discutibles, pero que no podrán ser discutidos si se buscan con la autenticidad, el respeto, la generosidad, la entrega y, si es necesario.., hasta con el sacrificio para su perduración.

Pues todo lo escrito, es la letra pequeña casi imperceptible, que se refugia en los carteles que anuncian las novilladas; y que con ese mensaje de tauromaquiadeprimaveraque la fiesta les otorga, hace que los viejos aficionados no parpadeemos para no perder ripio en adivinar que, si lo visto y gozado, vale la pena para seguir viviendo...

Así que, además de los madrileños Adrián Henche y Víctor Hernández y el local Álvaro Sánchez, aumentaba la atracción ver lidiar con caballos los pupilos de Polo Sáiz, joven ganadería de bravo que pasta a un tiro de piedra de la capital y así poder comprobar si alguna reminiscencia atesoran del exquisito encaste del marqués. Todo ello me llevó a la plaza a pesar de la TV regional y del riesgo de acabar, (que poco faltó), como cubitos de hielo del nº 5, para hacer buena compañía, en una copa de bol, a una Beefeater, en sentido recuerdo del amigo Casimiro Mendieta, del que tanto aprendí de Tauromaquia...

Comienzo por la ganadería y decir que tiene el propietario trabajo por delante. Lo cual es bueno, porque se atisban posibilidades tras lo visto hoy; y que aún habiendo de todo, lo aceptable tuvo fases de bueno y lo malo no llegó a ser de matadero. 2º, 4º y 6º, bajaron la nota con el conjunto y el resto cumplió con suficiencia. Buena la presentación salvo el primero novillo de Víctor Hernández, que no debió pasar el reconocimiento. Buscar la solución a la debilidad y aumentar la casta es el buen camino.

De los coletudos decir que lo dieron todo y lo hicieron según el diferente concepto del toreo que les corre por sus venas. Analizados desde la perspectiva de la bisoñez, el resultado es agradable y con posibilidades de progreso. Henche es el más veterano, pero recién salido de una grave lesión que requiere otorgarle el mismo grado de experiencia

que al resto. Su disposición a colocarse sin cruzarse con el toro le resta posibilidades de autenticidad en su labor; sin embargo cuando la ortodoxia la recupera en su primero, con ambas manos, logró el agrado del tendido. Suelto con el percal y atento a la lidia con oportunidad y colocación; vino a decir que puede retomar la marcha interrumpida.

Víctor Hernández, apunta a lograr el don del temple y lo logra cuando cruzado embarca, tira del toro y remata con buen giro de muñeca. Lo consigue con las dos manos siendo de alto lucimiento el uso de la izquierda a la que complementa con un aire muletero de carácter castellano. Un buen punto a su favor ayer tarde, fue el ver posibilidades a su primer enemigo que desde arriba no alcanzamos a vislumbrar. Hizo al novillo con la muleta y firmó un natural que seguro no veremos mañana. Tiene un buen concepto del toreo y un buen planteamiento de faena.

Y con otro modo de ver del toreo, pues el local Álvaro Sánchez demuestra alegría con el capote, posibilidades con los rehiletes, con facilidad para cuadrar en la cara que es virtud escasa en la torería. Con la franela y la voluntad que pone en hacerlo lo mejor que sabe, es de esperar que el dominio de ella le llegue y lleve a asentar sus modos con suficiencia.

Asignatura pendiente generalizada es el mal uso de los aceros en los tres novilleros, que deben corregir sin demora para no echar por tierra las esperanzas descritas que los tres merecen. Y asignatura pendiente en los profesores de las Escuelas por no explicar muy convincentemente lo importante de la medida en la duración de las faenas. Mantener casi tres horas metidos en la nevera a todo el personal, conlleva un total desespero y aligerarles el tiempo para gozar de las sombras de los cipreses. ¡¡Por favorrrr...!!

 

FichadelFestejo: Plaza de Toros de Guadalajara 6/4/2019. Unas 600 personas. Novillos de Polo Sáiz, de variado comportamiento, flojos y sin complicaciones.

Adrián Henche: media tendida y baja; oreja. Metisaca, entera caída; oreja.

Víctor Hernández: entera tendida; oreja. Atravesada con salida y una entera; oreja.

Álvaro Sánchez: estocada atravesada y otra baja; vuelta. Estocada entera; oreja.

 

GALERÍA GRÁFICA NOVILLADA DE PRIMAVERA GUADALAJARA

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