Aviso Gorra

Pasar por el rodillo

-Buenos días.
-Buenas.
-¿Hablo con Guadaqué?
-Sí señor, habla con la redacción de Guadaqué.

 - Quería saber si han recibido ustedes una nota de prensa de la inauguración de un nuevo establecimiento de Rodilla en Guadalajara y que me diga cuando la van publicar.
- Pues mire, la hemos recibido, pero tenemos una política de empresa en la que hemos decidido no publicar lo que ustedes llaman notas de prensa y nosotros publicidad encubierta de aquellas empresas que no mantienen una relación comercial con el periódico. Si quiere le mando las tarifas de publicidad y usted las analiza por si les interesa.
- No te molestes en enviarlas, no nos interesa.
- Entienda usted que a mí tampoco me interesa su ”nota de prensa”.

Pienso que esta conversación es bastante explícita como para no necesitar comentario, y aunque el turno le ha tocado a Rodilla, es la gota que ha colmado el vaso, pues podría citarles más de una treintena de marcas o casos .

Voy a explicar un par de cosas.

Como medio de comunicación, siguiendo la tendencia de la última década, ofrecemos la información gratuita y tratamos de solventar esta osadía o error, cobrando la publicidad en modo de promoción, a través de un soporte que tiene una audiencia garantizada.

De un tiempo a esta parte, hay empresas en que aparte de la información gratis quieren la publicidad gratis. No se conforman con mandar notas de prensa, que no lo son, sino que a veces hasta convocan lo que ellos llaman “ruedas de prensa” cuando no es si no la promoción gratuita de un producto y o servicio en un medio, con nuestro tiempo e inversión de balde.

No tengo que decir que corren muy malos tiempos para la prensa (entiéndase aquí cualquiera medio de comunicación escrito, hablado, en papel prensa o multimedia), pues cuando nos creímos que podíamos dar gratis la información a cambio de la publicidad, llegaron los que quieren la publicidad gratis, les da igual si va acompañada de información o no, o los que no quieren soportar la publicidad por una información gratuita y te bloquean los servidores de anuncios.

A mi me gustaría cobrar por el trabajo que realmente hago que es el informativo, o que el empresariado entienda que si ese trabajo informativo cumple su función y tiene una significativa difusión, es un buen escaparate para su publicidad y esté dispuesto a pagar por ello y que el lector soporte esas “píldoras” publicitarias que van añadidas a leer gratis lo que ha pasado, bajarse la foto de su hijo en el partido o hasta consultar el precio de la entrada del teatro.

Con un buen “entente cordiale" entre periodismo, publicidad y derecho a la información, hemos caminado casi un siglo, pero ahora, más de uno está convencido no solo de que debemos trabajar gratis, sino que incluso se atreven a exigir que la información tenga más calidad, como si los sueldos de periodistas llovieran del cielo, por eso de que son un derecho Constitucional y con la libertad de prensa se pudieran comprar acelgas en el mercado.

Eso, y además exigir que se dore la píldora a todo el que tenga un gabinete de comunicación, porque ya se molestan en mandarte una nota de prensa, aunque no deja de ser un anuncio encubierto, qué menos, vamos qué te hacen un favor.

Y de paso, como consumidores que somos, nos gastemos el euro que nos deja Hacienda, si es que nos lo deja, en ese nuevo establecimiento que Rodilla ha abierto en Guadalajara que ofrece sanwiches buenísimos.

Pues eso, que bien venido Rodilla a Guadalajara, y que esto es Guadaqué, pero hoy por hoy, mire usted, no nos da para sandwiches, aunque seguiremos intentándolo.

De ediles solitarios, de laboratorios, de ingleses...
Brihuega ama el espliego