Herreros y otros trastos viejos

Mi opinión

Mi padre solía repetir con cierta frecuencia una frase que a mí siempre me ha hecho mucha gracia: “Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una”. Cuál fue mi sorpresa cuando la escuché en la boca de uno de los actores y directores que más admiro, Clint Eastwood, en su papel de “Harry, el Sucio”. Es una verdad auténtica. Por eso, me sorprendió muy gratamente el doctor Antonio Hernando Grande ayer.

 

 Y es que, a varias preguntas que le hicieron, como desconocía el asunto en profundidad, lo reconoció y no contestó. A lo mejor, es por su forma de ser o porque es científico y los investigadores no aportan opiniones, sino pruebas fehacientes. Y deseé que ese comportamiento se extendiera, como la gripe este año.

 Porque verán, una se harta de que cualquiera hable de cualquier cosa sentando cátedra como si toda su vida la hubiera dedicado a estudiar el asunto. Hay personas que lo mismo te hablan de la reproducción del ornitorrinco que de la última película de Woody Allen o de qué es mejor para tu salud.

 Y lo mismo ni sabe cómo es un ornitorrinco, sólo ha visto “Hanna y sus hermanas” y tiene las arterias a tope de colesterol. Pero bueno, es una opinión y es suya, ¿por qué no darla? Y reflexionando sobre el asunto, me doy cuenta de la cantidad de veces que opino sobre algo que no conozco en profundidad. Así que, me he propuesto no hablar sobre cosas que no conozca al detalle o casi.

 De lo que sé un poco es de periodismo, no mucho, lo suficiente como para poder dar mi opinión sin que sea un culo más, un culo cualquiera. Al leer tantas opiniones sobre Pedro J. Ramírez y cómo ha sido despedido de la dirección de El Mundo, me fascina observar cómo una sola persona puede concitar tantos odios y halagos al mismo tiempo.

 A parte de lo que, como persona, nos pueda parecer a cada uno, lo cierto es que Ramírez ha sido el único director de un medio español que no se ha achantado fácilmente. Ha acusado a los dos grandes partidos de lo mismo: financiación ilegal.

 En el caso del PSOE, destapando el caso FILESA en la época Felipe González y, en el caso del PP, el actual Bárcenas. En su despedida de la redacción de su periódico lamentaba las 4 horas de charla con Bárcenas, “en qué hora quise volver a ser redactor y dejar de ser director” dice Pedro J. Ramírez. Dejando explícito que éste, y no otro, es el motivo de que deje de dirigir el periódico que él fundó hace 24 años.

 Hay quien le tacha de no hacer periodismo, pero a mí me parece que siempre ha hecho periodismo, un estilo anglosajón que no termina de cuajar en España, no sé si por nuestra idiosincrasia o tradición o porque somos una democracia aún demasiado joven. No sé la verdad cuál es el motivo de que, lo que alabamos que hace el New York Times nos parece deleznable cuando lo hace El Mundo.

 En definitiva, que me da mucha pena que le hayan echado por hacer su trabajo y que espero que su sucesor siga en la misma línea… y que tenga el mismo aguante.

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