Aviso Gorra

Más que mil palabras

No pretendo incordiar sobre el eterno debate de la teoría de la información, si una imagen vale más que mil palabras, pero el caso es que hoy me he encontrado con un libro de fotografías sobre Guadalajara que tiene más fotografías que libros. Es una obra de Agustín Tomico Alique, Guadalajara foto a foto, que cuenta con más de 2.500 fotografías de la provincia, y una edición de 2.000 ejemplares.


Vaya por delante mi reconocimiento al trabajo de García Tomico y a su incansable trasiego por estas nuestras tierras que fueron suyas desde el principio y nada que objetar al hecho de que en esta ocasión sean las imágenes las que evocan las palabras, en un testimonio gráfico sencillo pero contundente y como él mismo dice sin artificios.

Pero la inflexión llega cuando una escucha que el objetivo principal de esta obra es divulgar la provincia. Con 2.000 ejemplares la divulgación queda bastante acotada, máxime al descubrir en los créditos del libro una rigurosa prohibición de la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público. Esto quiere decir que como mucho, habrá dos mil lectores, o veedores de este libro, o cuatro mil si el préstamo al pariente o amigo no se considera préstamo público.

Como además está totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la obra, algo totalmente legítimo en los derechos de autor, creo que no exagero al acotar en cuatro mil personas la divulgación, aunque si lo prefieren añado otras 1.000 de propina, por aquellas miradas de reojo, que algún afortunado pueda dar a esta obra.

Llegados a este punto, yo me pregunto si no hubiera sido mejor menos fotografías (algunas son tan pequeñas como sellos) y más libros, o incluso, más fotografías y ningún libro, colocadas en el portal web de la Diputación, o en una colección digital del Cefihgu, para uso y disfrute de todos los guadalajareños y esos millones de potenciales turistas que cada año se nos escapan de las redes en FITUR.

La edición ha costado 50.000 euros (sigo sin entender por qué a los políticos les molesta tanto que los periodistas preguntemos el precio del gasto de la cosa pública), pagados a medias entre la Diputación y Caja Guadalajara.  Aunque no lo crean, es un precio razonable de imprenta y maquetación para la calidad del libro, dado el reducido número de ejemplares (todo color, papel brillo alta calidad, más de 500 páginas, formato 31,5 por 22,5 centímetros…).

Sin embargo, pienso que por la mitad de precio, seguro que se podría haber alcanzado algún acuerdo con el autor, para que estas imágenes se pudieran divulgar sin límite de lectores, ni cortapisas de préstamos,  en formato digital, incluso con la posibilidad de que  este patrimonio grafico tuviera diversos usos, sin obviar los derechos de imagen.

Ya saben,  tacita a tacita, ahora podemos ahorrar hasta 1.000 millones de euros.

PD: Con la que está cayendo, el Gobierno sigue empeñado en que hay que poner los carteles del segundo Plan E, para poder pagar las obras. Hay al menos dos pueblos de Guadalajara que no cobran por eso. Unos cartelitos que cuestan cerca de 2.000 euros, y que son tan inútiles como mamotretos. ¿Cuántos parados podrían cobrar la ayuda de los 420 euros, algún mes más, si no hubieran puesto ni un solo cartel de esos con la E de la evidencia? Para racionalizar el gasto lo primero que tiene que haber es raciocinio.

SARPULLIDO DE CIUDADES
Inocente

Related Posts