Herreros y otros trastos viejos

Más cosas de la vida... supongo

Einstein lo formuló como teoría física, dándole el aura científica, a una "realidad" que todo el mundo conoce de una forma u otra: las cosas son relativas. Ahora que nuestro patrón, el de los periodistas, San Francisco de Sales, me recuerda de nuevo que GuadaQué cumple años, cuatro ya, me pregunto: ¿Son muchos o pocos?. Es relativo.

Cuatro años es poco, si nos referimos a la vida de un humano medio. Aunque en años-perro, pues ya es como media vida, un adulto. En años periodísticos, es poquito. Pero en años de emprendedores, es una barbaridad, al menos, desde mi neófita perspectiva.

El caso es que aquí estamos, un año más, recién cumplido el cuarto, sumando días para completar un quinto, si Dios quiere. Y dirán ustedes, "hombre, Laura, que no es para tanto". Y lo mismo, hasta tienen razón, pero es que esto de las empresas es como las relaciones de pareja: que no se ven igual desde dentro que desde fuera.

Hacer esto requiere muchas horas, dedicación, un punto de locura y un bastante de paciencia. No se lo tomen a mal, pero es que son de un exigente que... Y eso es bueno, porque cuando no hay exigencia, uno se relaja y eso es lo peor.

A pesar de ganarme el apelativo de masoquista, he de decir que me duele no tener tanta competencia como al principio. Muchos compañeros se han perdido estos años, pasando a engrosar las listas del paro, eso no me gusta nada. Aunque, como diría el Rey, me llena de orgullo y satisfacción ver que hay más locos por ahí, creando iniciativas de medios en televisión y prensa digital.

Os veo al otro lado del ring, pero no quiero que nos peguemos, que la vida ya es bastante dura como para andar machacándonos entre nosotros también, ¿o no?

En este repaso mental de este último año, quiero agradecer públicamente el gran apoyo que ha supuesto para mí mi compañera, amiga y casi familia ya, Blanca Corrales. Eres como un huracán, pero que en vez de traer destrucción, traes ideas, fuerza, valor, honestidad, valentía y cariño. Tú sabes lo que has hecho. Yo también. Gracias.

Mis Julios. Al más mayor, que volvemos a nacer, hay que aprovecharlo, eres una máquina en lo tuyo, TPI, pero es que además, eres muy buena persona. Gracias. No cambies. Al más pequeño, estudias mucho, pero también dedicas tiempo a tus amigos y eso no hay que perderlo. Están pendientes unas fantas.

Al resto de mis guadaqueros os doy las gracias también. Óscar de Marcos, si no nos quemamos este verano, ya no lo hacemos nunca. Eres un crack, te lo digo yo. Juan Murillo, ha costado unos años. Me acuerdo de aquella charla en el Cabaret Café, cuando estábamos en pañales en GuadaQué y hablamos de la posibilidad de trabajar juntos. Pues ya ves. Todo llega en esta vida. Me río mucho contigo.

Carmen S. Alegre, qué bien te va el apellido. Me encantó compartir contigo el verano y seguir compartiendo chorradas 'guasaperas'. No te rindas, cuesta un poco continuar, pero las cosas cambian, la vida cambia. Sigue sonriendo y formándote y lo demás, llegará.

Que sí, que cuesta, pero las cosas llegan Raúl Alguacil, algunas cuestan más que otras, ya sabes, pero insistiendo insistiendo el agua de mar convierte la dura roca en fina arena de playa. Así que, sin bajar los brazos. Si hemos podido superar este 2012 aciago, podemos con todo.

A veces, el final de un año malo no llega justo el 31 de diciembre, sino un poco después. Pero cuando el mal acaba, después de tragarse la pena, sólo queda una posibilidad: mejorar. A GuadaQué, el 2012 no le ha ido mal. Ustedes nos han dado su confianza y nos leen y nos comentan y nos critican y nos siguen en las redes sociales y se lo agradezco.

Esperemos que este año 2013 sea para GuadaQué, por lo menos, igual. Y si es posible, que mejore un poco. Y para ustedes lectores, amigos invisibles, les deseo un año bueno (relativícenlo, seguro que así lo parece). Habrá quien piense que con tanto chorizo, corrupto, ladrón, caradura, mezquino, ruin, deshonesto, mentiroso, desahuciado, pobre... no será fácil.

Nada es nunca fácil, ni ser corrupto si me apuran. Pero es que ser pesimista es un rollo, es mejor ser optimista. Podemos empezar sin nada, de nuevo y resurgir. No será rápido ni se conseguirá sin esfuerzo, pero no será imposible. De verdad.

En esta vida, todo tiene remedio, salvo la muerte y cuando ésta llega, no nos podemos llevar nada con nosotros, al revés, lo dejamos todo, sobre todo, recuerdos. Así que, vamos a proponernos que nos recuerden bien, con una sonrisa.

Sean buenos.

TUTUMITO FRESCO
OPTIMISTAS