Aviso Gorra

Gobernar para la minoría

Los resultados de las pasadas elecciones municipales arrojaron un panorama político todavía incierto para varios Ayuntamientos de la provincia donde las opciones de gobierno son las de un equipo en minoría, o un pacto de fuerzas minoritarias. Más allá de los acuerdos de investidura, donde solo hubo dos sorpresas de alianzas anti natura, en ese primer momento de tocar poder, el fin del bipartidismo pasaba por el obligado diálogo y el consenso, pero la experiencia me decía que saltarían chispas, pues dos polos con la misma carga se repelen.

 Es el caso de Villanueva de la Torre donde fue investida con el apoyo del PSOE como alcaldesa Vanesa Sánchez, de Ahora Villanueva, que obtuvo 4 concejales, los mismos que el PSOE con solo 10 votos menos. El PP con cinco concejales era la fuerza más votada apeada de la Alcaldía por esa falta de mayoría.

Ha llegado el primer Pleno tras ese de sesión constitutiva y más que chispas, lo que se ha podido ver y se puede seguir viendo, pues está colgado en youtube y la propia página web municipal, es un espectáculo bochornoso.

Dejando a un lado los dimes y diretes de unos y otros, lo que se evidenció en el Pleno, es que Ahora y PSOE no han llegado a ningún acuerdo de gobierno, pero Ahora se le ha olvidado que el Pleno es soberano y que más allá del poder de una Alcaldía, la proporción de votos canta y manda para la mayoría de las cuestiones, en este Pleno en concreto todas, menos la designación de concejalías.

Se puede gobernar en minoría, pero no para la minoría, pues en el momento en que se conforma un Ayuntamiento, el alcalde, en este caso alcaldesa, se convierte en la alcaldesa de todos, los que le han votado y los que no, eso es la ciudadanía, fuera de una asamblea y en el Pleno esta representada por todos los concejales.

Se queja Ahora Villanueva, (o más bien Vanesa Sánchez, que es la única que hemos oído hablar por ahora) de que el PSOE ha pactado con el PP vendiendo sus principios, dice, pero lo cierto es que independientemente de lo que pudiera pasar en esas siete reuniones que dicen haber tenido, sin llegar a acuerdo, y de la lista de mensajes de whatsapp que seguro acabaremos viendo, al Pleno del pasado lunes, Ahora Villanueva llegó con una propuesta que se resume en todos los liberados para ellos, todas las competencias para ellos, y todas las representaciones en órgano colegiados para ellos. 

Eso si aderezado con bajada de salarios, 5.000 euros de diferencia al año, que debe ser la distancia entre la casta y la plebe, previamente anunciada antes del Pleno como algo ya hecho una semana antes. 

 Y el PP vota en contra y el PSOE también, apoyando las propuestas del PP, pues no presenta propias, pero que le otorgan representación en los órganos municipales colegiados. Nada acuerdan de reparto de sueldos salvo que no habrá para nadie.

 Y Ahora se queda con todo el poder, que solo le servirá para la Junta de Gobierno, sin sueldos, y con toda la soberbia, dicho sea de paso, la misma que le lleva a afirmar que mejor en minoría.

"No podemos gobernar con el PSOE porque no nos fiamos", ha llegado a decir Vanesa Sánchez, que además resuelve por su cuenta y riesgo, que todas las bases socialistas están en contra de Sara Martínez Bronchalo, como si la hubieran votado por error, e incita a que la echen a ella con una moción de censura, "porque nosotros no nos vendemos, tenemos el apoyo de la ciudadanía". 

Sí, un apoyo secundario, que no se puede convertir en rodillo, ni obviar al resto de la ciudadanía sobre todo a esa inmensa mayoría que más allá de las siglas, lo que quiere es que su Ayuntamiento funcione, ofrezca servicios y resuelva problemas, y que con un Ayuntamiento bloqueado, es bastante difícil. 

Reconoce esta alcaldesa de Podemos, que ahora es de Ahora, que es nueva y que está aprendiendo a marchas forzadas, pero es ese el único atisbo de humildad en un cargo de alcaldesa, que debería saber deslindar del político, porque significa servicio público para toda Villanueva, incluida Sara Martínez Bronchalo o Marta Valdenebro, mal que le pese.

Por contra, eso de querer ser juez y parte, moderadora y portavoz, monaguillo y cura (se asigna todas las competencias y al resto de sus concejales solo les otorga parciales), es demasiado egocéntrico para alguien que habla del poder de la ciudadanía.

En cuanto al desorden del Pleno, yo pensé que con la experiencia asamblearia de esta alcaldesa, tendría más tablas para moderar, más allá de desgañitarse con "chillos". El respeto es algo que se gana, no que se impone, y debería preguntarse porque no le hacían caso ni los suyos.

En el vídeo que nos sirve Ahora Villanueva en la web municipal no sale el momento en que le arrojan monedas a la portavoz del PSOE, un hecho que como alcaldesa, Vanesa Sánchez, está tardando en condenar, por mucho que le tire la filiación familiar, porque no es que sea bochornoso, como comenta en un tuit, es que es reprobable. Y no, no hace falta llamar a la Guardia Civil, bastaría quitarse la mordaza y decir que eso está fatal.

Enrocarse no es ninguna solución para el Ayuntamiento de Villanueva, donde los votantes decidieron una mayoría de izquierdas. Los pecados se comenten por acción, pero también por omisión. Así que lejos de posiciones numantinas le recomiendo a esta alcaldesa que vuelva a buscar el diálogo, si lo que importan son las ideas, porque además es necesario para la gestión municipal, o que tire la toalla y haga oposición, que también puede ser algo muy digno, y algo que otros "Ahoras", están demostrando saber hacer con mucha dignidad, mucha cabeza y mucha ética.

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