Jesús Hijosa (camisa blanca) en su visita a la Tertulia SALERI II en Guadalajara.

A poco más de 20 kilómetros de la Imperial Puerta de Bisagra, existe un lugar de cuyo nombre los aficionados a La Tauromaquia no dejamos de mencionar, cuando de lo que se trata es de conocer e imbuirnos en una de las mejores gestiones públicas en el mundo del espectáculo taurino, desde, al menos, sus veintitantos años..; y donde habita y lo dirige un hidalgo villasecano de los de buen corazón en astillero, inteligencia por adarga y galgo entendedor...

Les hablo de Jesús Hijosa Lucas, alcalde de Villaseca de La Sagra, con seis legislaturas en su haber, cinco de ellas con muy holgada mayoría absoluta, como premio a ser un político servidor y un apasionado defensor de la Fiesta de toros que ha puesto, a su pueblo, en un lugar de privilegio dentro del mundo taurino.

Y lo ha logrado en base al gran trabajo entregado e ilusionante al servicio de su afición, buscando siempre el beneficio de sus gentes como buen y digno regidor. Un milagro..; un milagro en esta nuestra España cañí en el uso y el abuso de la cosa pública; y que tan lentamente nos mata la ilusión.

Un milagro de gestión digna de estudio, porque de un municipio endeudado hasta las trancas, cuando accedió a su gobierno, logra en la actualidad un superávit económico digno de consideración. Y en el tema taurino, que nos interesa, solo decirles que de una novillada sin caballos al año, en 1996, se alcanza en la actualidad la cifra total de casi 20 funciones por temporada entre novilladas picadas, sin picar, clases prácticas, festejos de recortes y festivales benéficos..; sin contar las variadas jornadas culturales taurinas de máximo interés y excelentes exposiciones con eco nacional que, además, no han representado pérdidas en las arcas municipales.

Se calcula, según estudios económicos, que de cada euro invertido en dicha actividad se transforma en cinco para riqueza del comercio y servicios de la localidad. Todo ello sin contar el beneficio directo que representa, para la localidad, la publicidad de sus ferias taurinas y la televisión de las mismas. Habiéndose construido hace años una más que cómoda y coqueta plaza de toros con capacidad de 2.800 espectadores. Es decir para dar cabida a todo el pueblo y a 800 visitantes por si algún día, nos dice el alcalde: decide volver José Tomás...

Una gestión de una plaza de 4ª categoría que hace unos días tuvo su especial homenaje en la taurina Arlés y que se repitió en el cocido taurino Saleri II, celebrado este viernes 25 en el Bodegón de Sancho por los aficionados que componen la tertulia; en un festejo donde, como siempre, se colocó el no hay billetes. Todo ello para hacer justicia y significar especialmente la calidad taurina de los espectáculos que se programan y que nada tienen que envidiar a los de plazas de máxima categoría. Así como suena.

Al final de la larga y muy entrañable reunión, las caras de los tertulianos después de lo mucho tratado, gozado, oído y más aprendido, no la mejoraba Espronceda con ninguno

de sus mejores poemas..; y para nuestros adentros y en silencio, nos preguntábamos qué hemos hecho los aficionados alcarreños para merecer la situación que padecemos, cuando después de más de un año aún seguimos pendientes de la resolución de dos expedientes sancionadores; y malediciéndonos su resultado a las puertas de un final de año sin anuncio, por cuenta del alcalde, de la no renovación del contrato de explotación de Las Cruces por las causas y graves sospechas por todos conocidas...

La escasa presencia, en la política nacional, de regidores hidalgos con buen corazón en astillero, inteligencia por adarga y galgo entendedor..; esa y solo esa, es la cuestión.