Herreros y otros trastos viejos

Dónde está el Sáhara

Aún quedan en España algunas personas que saben dónde está el Sáhara, otros pocos recuerdan que, en tiempos, formó parte de España, y muy muy poquitos se refieren a esta zona de África como la provincia 53. Son tan pocos en España los que se preocupan del pueblo que ocupa el Sáhara que, a pesar de que es políticamente incorrecto decir que los saharauis importan un bledo, lo cierto es que los políticos españoles, incluido el Gobierno de la nación, pasan olímpicamente de lo que les pueda suceder a manos de Marruecos. Lo importante no es el pueblo, sino otras cosas.

El problema que tienen los saharauis es que, como pueblo que son, están reclamando un territorio sobre el que asentarse que tiene una importancia geoestratégica que impide que se lo entreguen así por las buenas. En los últimos años, ha habido varias compañías petroleras de distintas nacionalidades haciendo prospecciones en zonas próximas a las Canarias (a petición del Gobierno español) y la costa cercana a El Aaiún (según ha ordenado el Gobierno marroquí).

Estas llevan años realizándose, por lo que, es bastante probable que ya conozcan si hay petróleo y dónde, pero estos datos no han trascendido a los medios de comunicación, serán información privilegiada o protegida o secreta. Lo que está claro es que algo debe haber, porque todo este ruido tiene que significar que están cascando nueces en alguna parte.

Así las cosas, Marruecos quiere que se reconozca que el Sáhara es suyo y los saharauis, agarrándose a un clavo ardiendo, dicen que el proceso de descolonización no está claro. Lo que sí está claro es que ya no pertenece a España. Por otro lado, está Argelia, implicada también en el problema, pero que, como no mantiene "conflictos" con España, por estos lares, lo que haga o deje de hacer en Tindouff no interesa.

Pero con Marruecos, hay un montón de asuntos sobre la mesa: la pesca, la inmigración, Ceuta, Melilla, el petróleo... y más cosas que se nos escapan o que no recuerdo. ¿Cómo ayudar a los saharauis sin desairar a Marruecos? No hay por dónde agarrarlo, ni con papel de fumar. Si ayudas a los saharauis, no firmo el convenio de pesca. Entonces, la UE se nos echa encima, porque el convenio de pesca no se firma sólo con España, sino con otros países europeos.

Si ayudas a los saharauis, no pienso mover un dedo para evitar la inmigración ilegal. Si me tocas un poco las narices, se van a enterar los de Ceuta y Melilla. Amenazas más o menos veladas que mantienen sentaditos y calladitos en la silla a cuántos gobernantes españoles ocupen la poltrona de La Moncloa. Calladitos a la hora de defender a los saharauis. Y parlanchines para 'medio' defender al Gobierno marroquí.

Cual burro al que se le tapan los ojos para que no se asuste ante alguna amenaza latente y avance sin preocupación, el Gobierno se "ha tapado los ojos" ante el último problema de El Aaiún. El Rey no ha ido a visitar a "su hermano" como en otros conflictos; el presidente se ha ido del país para tratar otros asuntos de "mayor interés" y la nueva ministra de Exteriores andaba haciendo las américas. Que llamen al timbre, no hay nadie en casa.

¿Qué pueden hacer los saharauis? Pues aplicarse a no dejarse matar y conservar su derecho al pataleo. Se enfrentan a una muerte larga y dolorosa o a inclinar la testuz ante la evidencia de que están solos. Los que dirigen el mundo están más preocupados de otros asuntos. Si se preocuparan por la gente, harían otras cosas, no sólo respecto al Sáhara. Llamadme derrotista, pero con estos paños, pocos vestidos decentes se pueden coser.

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