En la trinchera

18 y 19 de julio, Riveras y Ribera

El 18 de julio se cumplía el 80 aniversario del golpe militar fascista de 1936 contra la democracia española, contra la II República, que tras devenir en guerra civil, que ganaron los malos, se transformó en una dictadura sangrienta que padecimos en España durante casi 40 años. Los vencedores planificaron perfectamente la eliminación física del enemigo político tras la victoria. Así, cuando en 1939 ganaron la guerra se desató la represión y mientras una parte de los que defendieron la democracia partía al exilio, otra parte era depurada, expoliada, esclavizada, asesinada, y represaliadas sus familias durante décadas, mediante un plan perfectamente diseñado.

Aún quedan 140.000 desaparecidos y desaparecidas por las cunetas de España. El Partido Popular todavía no ha condenado el franquismo ni los crímenes que cometió, con la excusa de que no hay que reabrir heridas. Sin embargo algunos pensamos que no se puede reabrir nada que no se cerró y que no estamos dispuestos a pasar página sin haberla leído antes: Verdad, justicia y reparación.

Por otra parte, se instaba a que  todos aquellos que hicieron posible la sublevación militar contra la democracia, contra la República Española, ocupasen un lugar destacado en el callejero y en los libros de honores y distinciones de los pueblos y ciudades del país. Si destacadas eran las calles, honores y distinciones, a los principales símbolos y próceres de la dictadura, había una serie de personajes secundarios que permanecieron y permanecen todavía dando nombre a las calles y plazas y gozando de los honores y distinciones que las instituciones franquistas les otorgaron, de forma más o menos desapercibida, incumpliendo claramente la Ley de Memoria Histórica. En Guadalajara, hace años, por iniciativa de IU se retiró por unanimidad la medalla de oro al dictador, pero el Partido Popular no ha querido hacer lo propio con otros símbolos, entre ellos un personaje de segunda fila que mantiene el título de "hijo predilecto presente" y una importante plaza de la ciudad.

A pesar de ello este personaje, el capitán Boixareu Rivera, no aparece en la página web en el listado de hijos predilectos (por un lado el PP no le quiere retirar el título y por otro se avergüenza de que sea público). En septiembre del año pasado, el Pleno Municipal ha aprobado una moción para retirar el nombre de las calles franquistas pero el Partido Popular, que curiosamente a veces parece que ha inventado la democracia, no está dispuesto a ejecutarla.

El día 19 de julio, ochenta años después del golpe de Estado contra la República Española, se ha constituido el nuevo Parlamento del Reino de España. En el Senado no ha habido novedad: mayoría absoluta del PP, pues se quedan con todo. En el Congreso, otro Rivera (que yo sepa no tiene nada que ver con el anterior), que ha medrado en la política nacional yendo de más español que nadie en Cataluña, que prometió que iba a frenar la corrupción forzando la renuncia de los corruptos, de quienes los encubrían y de los que no se enteraban de nada, que dijo expresamente que no iba a facilitar la investidura de Rajoy y que este tendría que irse, que prometió que no iba a buscar sillones, ya va enseñando la patita y encontrando acomodo. De momento le ha facilitado la presidencia del Congreso al Partido Popular, que no ha desdeñado la abstención de los que rompen España (habría que ver lo que soltarían por su boca si esa abstención hubiese facilitado la presidencia a Unidos Podemos o al PSOE), ya ha anunciado la abstención en la investidura en segunda votación (rompiendo la promesa de no facilitársela a Rajoy) y veremos que tiene pensado para el futuro y si se conforma solo con los sillones de la Mesa del Congreso o quiere más.

Personalmente este verano prefiero la ribera, la ribera del Henares, en la que disfruto de mis paseos, de la fauna, de la flora y del plácido discurrir del río. Es este uno de los lugares donde pergeño algunas de las cosas que con mejor o peor fortuna se me ocurren y que me publican después en este blog. En fin, ya me diréis. ¡Qué calor hace!

¡NI AGUA!
Primer vistazo